Lumilagro justificó su producción en China, publicó un polémico tuit y tuvo que borrarlo
La nueva estrategia de la empresa implicó la reducción de 250 puestos de trabajo directos e indirectos; pasó a fabricar sus termos en China
5 minutos de lectura'

La histórica empresa de termos Lumilagro quedó este lunes en el centro de la polémica, luego de que cuestionara los costos de fabricar en la Argentina. Tras un largo proceso de reconversión productiva, que incluyó la reducción de personal de planta, desde la compañía plantearon que estos cambios permitieron que los consumidores puedan acceder a productos de mejor calidad a menor precio.
“A partir de nuestra reconversión, los 47 millones de argentinos ahora pueden acceder al mejor termo para mate, al mejor precio. Ya no tenés que gastar un precio irrisorio en un termo de calidad”, publicó la empresa en su cuenta oficial, en una serie de mensajes que rápidamente se viralizaron.
Las respuestas no tardaron en llegar y un usuario cuestionó que la reconversión implicó que dejaron “a 100 familias sin trabajo”. Para competir contra Stanley, marca de termos extranjera que venía ganando lugar en el mercado, Lumilagro cerró más del 50% de su fábrica ubicada en Tortuguitas y dejó de fabricar la ampolla de vidrio en el país para importarla de India, Vietnam y China. Eso implicó la reducción de su personal de 350 a 100 empleados, entre directos e indirectos.
“¿Ustedes qué opinan? ¿Preferirías que los volvamos a contratar y vuelvas a tener que gastar $100.000 de más para conseguir un termo de calidad? Nos reconvertimos para volver a crecer igual que en los 70’s cuando dejamos de soplar las botellas a pulmón y nos automatizamos. Ahora podés tener el mejor termo para el mate, al mejor costo", agregó en la red social X. Luego, la empresa borró ese tuit por la reacción negativa que generó.
A partir de nuestra reconversión, los 47 millones de argentinos ahora pueden acceder al MEJOR TERMO PARA MATE, al MEJOR PRECIO.
— Lumilagro Oficial (@LumilagroArg) March 23, 2026
Ya no tenes que gastar un precio irrisorio en un termo de calidad.
No te pierdas el tuyo!!https://t.co/Vir6mgesTK https://t.co/e3xq6fTBHt
“Toda reconversión es dolorosa, pero ninguna empresa pone las reglas del juego. No hemos despedido a 1 sola persona. Todos los retiros fueron por común acuerdo para adaptarnos, SOBREVIVIR y volver a CRECER. Si por el contrario decidiéramos no adaptarnos, terminaríamos perdiendo con la competencia y cerrando. Esto nos permitirá volver a dar MAS TRABAJO. Con apertura de locales propios, fabricación de parte de nuestros productos, crecimiento de nuestro sector comercial y de diseño e ingeniería, confiamos en que eventualmente no solo podamos darle a los argentinos el MEJOR producto al MEJOR precio sino que también volveremos a dar MAS EMPLEO, quizás incluso más del que teníamos antes", agregó la empresa en redes sociales.
Actualmente, en la Argentina Lumilagro sigue produciendo una de sus líneas de termos de acero y terceriza en otras plantas la fabricación del cuerpo plástico que recubre los termos de vidrio. También en Tortuguitas realiza el ensamblado de ese cuerpo plástico con la ampolla de vidrio interna, y el proceso de personalización de los productos -incluyendo grabados y serigrafías- y el control de calidad del 100% de los productos.
En la apuesta por reconquistar el mercado, el foco quedó puesto en el termo de acero Luminox Pampa. Se trata del primer producto de la firma con diseño e ingeniería 100% argentina, pero que está fabricado íntegramente en China. A la vez, comunicaron que el plan de reconversión incluye la apertura de locales propios, la exportación a Uruguay y Brasil, y la comercialización de nuevos productos asociados que se fabricarán en el país.
“Quizás podemos hacer una edición limitada. De peor calidad y más caro, pero 100% fabricado en Argentina”, ironizó la compañía a través de las redes sociales, al poner en el centro del debate la estructura de costos en el país y los efectos de las importaciones sobre la actividad económica.
La crisis del vidrio y el boom del acero
Lumilagro fue fundada en 1941 por las familias Lubitsch, Mitelbach, Lapaco y Grossman, especializada en la fabricación de vasos térmicos. En esa década, la firma se fusionó con la empresa creada por Eugenio Suranyi quien escapó de Hungría durante la Segunda Guerra Mundial y se dedicó a la fabricación de termos de vidrio, con una planta en el barrio porteño de Villa Urquiza.
Durante décadas, el corazón de la empresa fue su horno de vidrio ubicado en una planta en Tortuguitas, desde donde salían también bombillas de luz y vasos, entre otros artículos de vidrio. Pero el mercado cambió. De acuerdo a la empresa, el termo de vidrio, que antes dominaba el 100% de las ventas, cayó al 40%, acorralado por el auge del acero y, sobre todo, por el contrabando de termos de acero de origen chino.
Se combinaron dos factores: la vida útil -mientras que un termo de vidrio dura cerca de cinco años -debido a su fragilidad, uno de acero dura 10- y el precio -cuando un termo de vidrio de Lumilagro costaba unos $14.000, el de acero chino se conseguía por $18.000. Desde hace 20 años, Lumilagro fabricaba también termos de acero, pero el precio no le permitía competir.
En ese punto, la creciente popularidad de Stanley ayudó a la concientización y empujó también sus ventas: el consumidor argentino entendió que para tener un buen termo hay que pagar más caro. “Es imposible que un termo de acero que no sea tóxico valga menos de $30.000 a valores de hoy. No hay forma de que puedan llegar al costo con el tipo de acero que se necesita, que es el 304 -muchísimo más caro que el acero 201, que utilizan la mayoría de los termos que ingresan por contrabando- Nuestro termo pasó a ser un barato en relación a la marca extranjera, y nuestras ventas se multiplicaron”, explicó el CEO de la empresa, Martín Nadler, en una entrevista con LA NACION.
1La Serenísima tiene nuevo dueño: Danone y Arcor se quedan con 100% de la mayor láctea de la Argentina
2Animarse a crecer: qué tener en cuenta antes de abrir un segundo local comercial
3Los ganadores y los perdedores del consumo en la era Milei
4“Peor calidad y más caro”: Lumilagro defendió su reconversión y reavivó el debate sobre fabricar en la Argentina





