
Nestlé cerraría su fábrica de café para producir en Brasil
Estaba clausurada desde el año pasado
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La alimentaria suiza Nestlé cerraría definitivamente sus fábricas de café instantáneo en la Argentina y Chile para concentrar la producción en Brasil, donde invertirá 75 millones de dólares en una planta que estará lista el año próximo. En el caso argentino, la compañía tenía sus instalaciones de producción de café en el partido bonaerense de Magdalena, que habían sido desactivadas en abril, después de que fueron clausuradas el año último por una demanda millonaria por presunta contaminación de un campo vecino.
"Vamos a cerrar las unidades de café en la Argentina", declaró el presidente de la filial brasileña de Nestlé, Ivan Zurita, al diario brasileño Valor Económico. LA NACION consultó al gerente de comunicaciones de la subsidiaria argentina, Hugo Cucarese, que afirmó que aún no pudo confirmar si las declaraciones de Zurita fueron tal cual las publicó Valor Económico. En abril, Cucarese había declarado que la paralización de la fábrica de café no significaba un traslado de la producción a Brasil.
Nestlé contaba con ocho plantas en la Argentina hasta que cerró la de café. Todavía tiene siete unidades productivas: cuatro de productos lácteos, de las que dos están en Villa Nueva (Córdoba) y las otras en Firmat (Santa Fe) y San Andrés (Buenos Aires); una de helados en Talar de Pacheco (Buenos Aires), una de alimentos para mascotas en Saladillo (Buenos Aires) y la restante de leches chocolatadas, cereales y puré, en Magdalena.
El cese de operaciones de la fábrica de café, hace cinco meses, dejó a 40 operarios en la calle. Sin embargo, la decisión revistió carácter temporal, hasta que la Justicia resolviese si se estaba o no contaminando el medio ambiente. Nestlé comenzó a importar el producto desde Brasil, Canadá, Francia y España, al tiempo que sus trabajadores realizan trabajos de mantenimiento en las máquinas inactivas. Nestlé inauguró su complejo industrial de Magdalena en 1935. En la década del ochenta llegaron a desempeñarse allí unos 1200 empleados, pero la dotación ha sido reducida a 140 después de los despidos de abril.
Denuncia penal
La resolución de la empresa de desactivar la planta de café soluble en ese entonces respondió a una denuncia penal que inició en los primeros meses del año último el vecino Walter Landa, que posee un lote lindero. Nestlé había alquilado ese campo para depositar la borra de café en cavas. El contrato, que se extendió por 40 meses, tenía una cláusula en la que se establecía que la empresa debía garantizar que el material no era nocivo ni contaminante y que no produciría ningún perjuicio en el terreno.
Cuando su cumplió el plazo acordado, el dueño del lote pidió que se realizaran análisis para conocer el estado en que la firma devolvía sus tierras. Los estudios develaron que los desechos volcados por Nestlé habían sido vertidos sin tratamiento previo y que resultaban altamente contaminantes: la borra de café tenía una concentración de amonio 30 veces superior a la permitida.
Landa inició entonces una demanda por 73 millones de pesos que derivó, tiempo después, en la clausura preventiva del sector de la fábrica destinado a la elaboración de café. Desde el año pasado rige esa medida judicial. En abril, Nestlé se resignó a desactivar la planta, pero continuaba bregando en los tribunales para evitar el pago de los 73 millones requeridos por Landa. La alimentaria suiza está a la espera de que la Justicia haga una contrapueba para ratificar o desmentir si contaminó. En un principio, la mayor productora mundial de café soluble planeaba aguardar el fallo final antes de decidir si reactivaba o cerraba definitivamente su planta bonaerense.





