
No se concretó la alianza entre Impsat y Telecom
Repercusión: la crisis provocada por el efecto tequila tampoco perdonó al siempre expansivo sector de las comunicaciones satelitales, que además sigue con los problemas derivados de la desregulación.
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Las telecomunicaciones por satélite fueron uno de los primeros sectores por desregularse en forma completa durante el último tramo del anterior gobierno constitucional. No obstante, las nuevas operadoras que ingresaron en esa actividad todavía hoy mantienen una gran cantidad de disputas judiciales con Telefónica y Telecom, particularmente por la interpretación de las normas regulatorias vinculadas con la transmisión de datos.
Pese a esos litigios, que a esta altura de las circunstancias, solamente la total desregulación de las telecomunicaciones permitiría superar, el mercado satelital registra facturaciones por un monto superior a los 200 millones de dólares anuales.
Competencia
De ese mercado en competencia participan actualmente importantes empresas, como Comsat, Impsat, Startel y Paracomsat. En ese rubro de las comunicaciones que se sirve del vínculo satelital, Impsat acapara por estos tiempos el 45 por ciento de su facturación. El crecimiento de esa empresa del grupo Pescarmona fue, según explicó el titular de Impsat, Ricardo Verdaguer, en buena medida impulsado por el violento desarrollo tecnológico que caracteriza a esa actividad.
No obstante, no por ello se vio exento de los efectos negativos que generó la crisis del tequila, que dañó muy particularmente a la Argentina.
Como efecto remanente de ese problema financiero, y tras haber alcanzado en 1995 una facturación de 81 millones de pesos, Impsat este año difícilmente pueda superar un monto de 84 millones de pesos.
Tema aparte de esa dificultad, el directivo hizo notar que en fecha reciente en Impsat se resolvió dejar a un lado la negociación que se mantenía con Telecom para materializar una alianza estratégica, licenciataria con la cual comparte un socio en común, que es la italiana Stet.
Por ahora, el régimen monopólico que se mantiene en las telecomunicaciones constituye una barrera mayor.






