París en el paladar porteño

Buenos Aires ofrece buena comida francesa; una cena para dos personas puede llegar a costar US$ 10.000
Matías Asconapé
(0)
20 de noviembre de 2011  

El secreto es el detalle. Luego viene la creatividad en la elaboración de los platos y en la mano de cada chef. La cocina francesa es un lujo que cuesta caro, pero que, insisten aquellos que la sirven, es una experiencia que no se olvida.

Los menús incluyen desde platos típicos franceses hasta recetas criollas adaptadas. Pato, salmón, foie gras, vinos, panes, carnes, hongos, quesos y salsas especiales que tientan el apetito de los comensales.

Son secretos de familia que pasan entre generaciones y que se sirven en distintos sitios de Buenos Aires.

Una cena de ensueño al estilo francés puede superar los miles de dólares. Ejemplo de ello es La Bourgogne, donde una comida para dos personas con vinos especiales y platos exquisitos puede llegar a costar US$ 10.000.

"No hay límites de precio para una buena comida. Lo único que no puede faltar es el amor", destaca Jean Paul Bondoux, chef principal de La Bourgogne, ubicado en el hotel Alvear Palace.

Sin embargo, no siempre es tan así. Cada restaurante tiene su propia carta y sus propios secretos. En líneas generales para comer una comida francesa de calidad en un restaurante como el del Sofitel Arroyo o La Bourgogne, el comensal debe estar dispuesto a desembolsar entre $ 400 y 500 de base por persona.

Un rasgo de la comida francesa es la búsqueda de la prolijidad en la presentación de los platos. "Francia se destaca por la fineza y la variedad en la elaboración de los platos", describe Philippe Seigle, director general del Sofitel Arroyo.

Otro detalle que cautiva, puntualiza Seigle, está en la elaboración de los menús. Todo el ritual comienza al describir los platos en la carta. "Los menús en Francia son casi una poesía. Por ejemplo, en vez de decir carne con espinacas, dice una ternera suave lentamente cocinada", cuenta.

Todo nace en la familia. "Cocino platos que yo comía cuando era chico, que hacía mamá en casa. Una cocina con buen gusto, no tan trabajada, con gran peso de la tradición", relata Olivier Falchi, chef ejecutivo del Sofitel Buenos Aires Arroyo y miembro de la academia culinaria de Francia.

Además de probar platos estrictamente de origen francés, los clientes argentinos suelen elegir productos combinados a base de carne y pato, según Falchi. "El foie gras es muy apreciado también", apunta.

Otro tesoro francés son los vinos, pero los argentinos suelen llevar la delantera en este segmento. "El francés que viene al restaurante prefiere probar vinos argentinos", dice Seigle.

El arte de elaborar pan es otra disciplina culinaria con tradición francesa. "En nuestra panadería hacemos todo de forma manual", describe uno de los fundadores de la panadería L'Epi, Bruno Gillot, cuya especialidad es el pan de campo. "En una comida francesa puede faltar el postre, pero nunca puede faltar el queso", subraya.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.