
Paul Newman combina negocios y filantropía
El reconocido actor y productor de alimentos naturales ya donó más de 90 millones de dólares a obras de caridad
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Para Paul Newman ayudar a los desprotegidos parece ser una de las grandes pasiones de su vida. Más allá de trabajo en los sets de filmación, el inolvidable hombre de "Butch Cassidy" logró conjugar como pocos el negocio con la filantropía. Productor de una línea de alimentos naturales que tiene como base sabrosas salsas elaboradas con recetas caseras, sin aditivos químicos, y los clásicos popcorn , las ganancias que percibe con la venta de los productos Newman´s Own se destinan, después de los impuestos, a obras de caridad.
Desde 1982 hasta hoy la empresa donó US$ 90 millones para diversos proyectos, entre los que se destacan los que asisten a niños y ancianos sin recursos, escuelas, programas de salud, investigación y cuidado del habitat. En caso de emergencias -huracanes, terremotos, guerras-, Paul Newman efectúa donaciones por medio de la Cruz Roja de América. Eso no es todo, con otros auspiciantes, doce años atrás creó en Ashford, Connecticut, Estados Unidos, un establecimiento de vacaciones para chicos con cáncer y otras enfermedades. Se trata de The Hole in the Wall Gang Camp, un centro asistencial diseñado para asistir a los pacientes en diferentes estados de gravedad, también a los padres de los enfermos.
Responsabilidad social y servicio comunitario, Newman, el rey de las salsas naturales, comenzó a darle vida a esta historia cotidiana que da ráfagas de esperanza a cientos de personas en Estados Unidos y demás lugares del mundo, allá por 1982. Entonces, junto a su amigo, el escritor A. Hotchner -entre sus obras figuran el best seller "Papa Hemingway" y biografías de Doris Day y Sofía Loren-, comprobó que los aderezos y las salsas "caseritas", que envasaban en viejas botellas de vino para regalar en Navidad, gustaban tanto que podían venderlas en los comercios. "La aventura empresarial fue un suceso desde el principio. El primer año las ventas generaron US$ 1 millón para repartir en obras de caridad", cuenta la gente de la firma, orgullosa de trabajar en una cruzada que tiene como fin ayudar a los que no pueden ayudarse a sí mismos.
Lo que se hereda
De a poco, Newman´s Own fue convirtiéndose en un pequeño imperio al que luego de unos años se le sumó una división orgánica. Esta área del negocio fue creada por su hija Nell, una mujer de ojos azules profundos, ecologista de corazón que trabajó en el Environmental Defense Fund y en el Predatory Bird Research group de la Universidad de California, preocupada desde pequeña por la extinción de los pájaros que veía sobrevolar por el cielo de su casa de Connecticut y por los estragos que causaba el DDT en cada uno de los diminutos tramos de la red biológica.
Buena cocinera, la hija mayor del apuesto Newman y de la actriz Joanne Woodward, en 1993, después de haber convencido a su padre de las ventajas que tienen los productos ecológicos durante una comida del Día de Acción de Gracia, inauguró la división orgánica de Newman´s Own. Nell, junto a su socio Peter Meenhan, debutó en el gran mercado naturista de EE.UU. con pretzels, uno de los snack preferido por el actor, en la actualidad convertidos en los pretzels ecológicos industrializados más vendidos.
La división encabezada por la hija del dúo de actores de la época dorada del cine internacional, comercializa además barras de chocolates elaboradas con cacao proveniente de la región de Talamanca, Costa Rica, donde es cultivado con técnicas antiguas que no afectan la integridad de los bosques de lluvias tropicales. "Queremos apoyar estas maneras de producir porque genera un doble beneficio: por un lado protegen ecosistemas que con otros métodos de cultivo terminarían destruidos; por otro, hacen que los granjeros de la zona continúen trabajando y obteniendo un rédito económico", acota la emprendedora.
Tanto las materias primas utilizadas por la división Organics, como los procesos de producción que le dan valor agregado están certificados por Oregon Tilh, una de las certificadoras de mayor trayectoria en el mundo.
Negocio y filantropía, dos generaciones unidas por el servicio comunitario y el amor por la naturaleza, la sonrisa de Paul Newman que aparece en cada uno de los envases de sus alimentos, ésta vez no vende historias ni ilusiones en celuloide, sino productos naturales que recaudan dinero para que cientos de niños y ancianos puedan vivir mejor. Negocios y filantropía, una combinación para reflexionar.
Comidas más sanas
Dedicada a difundir las ventajas que tiene la expansión de los sistemas de agricultura ecológica, Nell Newman comenta que hoy los consumidores desean saber algo más sobre la calidad de los alimentos que comen.
"No les interesa sólo conocer los niveles de grasa o de azúcar que tiene un producto. Van más allá. Quieren informarse acerca de cómo han sido producidos los vegetales, los cereales, las carnes o la leche empleada para generar tal o cual alimento, incluso indagan acerca de los métodos que han utilizado para procesarlos", cuenta con absoluta convicción ésta asistente, casi infaltable, de las ferias orgánicas internacionales.
Por supuesto, fiel a la filosofía del actor, el equipo Newman-Meehan contribuye con el financiamiento de obras de caridad.
En lo que va desde su aparición en el mercado, entregaron 400.000 dólares a grupos ecologistas y a programas para chicos. Newman´s Organics tiene su central en Santa Cruz, California.





