Presentan hoy en la UBA el plan Fénix
Propone un crecimiento con equidad
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Los economistas que participaron en la elaboración del plan Fénix volverán a poner hoy sobre la mesa el modelo que desarrollaron para provocar el crecimiento de la Argentina. A las 9, lo expondrán en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y pasado mañana se lo entregarán en mano al ministro Roberto Lavagna.
Los ideólogos de la propuesta consideran que es un plan integral que no puede aplicarse de manera parcial, y cuya columna vertebral está en el diseño de políticas que apuestan al crecimiento y también a lograr la equidad en la distribución del ingreso.
"La Argentina, como todo país que quiera ser exitoso, tiene que tener una clara política industrial; los países que siguen siendo productores de commodities no tienen futuro", dijo Abraham Gak, director del proyecto.
Además, señaló que es condición primordial desarrollar el mercado interno y no apostar todo a las exportaciones. "Hay que poner el énfasis fundamental en hacer crecer la demanda dentro de nuestras fronteras, porque de ese modo vamos a lograr generar una oferta que al mismo tiempo produzca posibilidades de exportación, pero esencialmente hay que tener mercado interno", sostuvo.
Pero para eso, primero y principal se debe incentivar la demanda, y para eso los economistas que trabajaron en el plan Fénix se apoyan fuertemente en los subsidios: seguro de desempleo, por cada hijo hasta 18 años, y otro subsidio para personas de la tercera edad que no tengan ingresos de orden previsional.
"El subsidio al hijo es un elemento esencial porque no solamente nivela la injusticia que hay en la distribución del ingreso, sino que le da mayor equidad al seguro. El plan Jefas y Jefes de Hogar da una cifra igual para todo el mundo, ya sea que tenga un hijo o cinco", dijo Gak a LA NACION.
¿De dónde saldrán los recursos para esos subsidios? El programa habla de la necesidad de reorganizar el pago de la deuda externa, pues permitiría tener un superávit en la balanza de pagos. Por el otro, señalan como fuente de financiamiento los ingresos fiscales, para los que plantean una reforma tributaria.
Básicamente, los economistas hablan de corregir los impuestos al consumo -mencionan la posibilidad de bajar la alícuota del IVA-, y por el otro lado, proponen poner mayor ímpetu en la percepción del impuesto a las ganancias. "Por un tiempo prudencial se instalaría una sobretasa de ganancias a las empresas que hayan pasado determinado límite durante los dos últimos años", señaló.





