Prevé NEC Argentina comprar este año dos empresas en el país
Invertirá 5 millones de dólares en las adquisiciones; también exportará software
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NEC Argentina, filial de la empresa de tecnología japonesa, está de compras: tiene previsto desembolsar este año 5 millones de dólares para adquirir por lo menos dos empresas en el país; una de e-learning (sistemas de enseñanza por Internet) y otra de seguridad en el manejo de bases de datos. "Estamos haciendo los últimos análisis de los candidatos que seleccionó el Banco Río", dijo Carlos Martinangeli, presidente de NEC Argentina, en una entrevista con LA NACION.
Ambas adquisiciones buscan sumar inteligencia y masa crítica a dos áreas en las que NEC está creciendo fuerte: exportación de soluciones y consultoría en software. En 2000, previo a la crisis, la empresa montó una planta en San Luis aprovechando el plan provincial de diferimiento de ingresos brutos por 15 años. También ganó la licitación para hacer la "autopista informática" en la provincia puntana, un contrato que puso on line todas las dependencias del gobierno.
Allí fabrica y ensambla 5000 computadoras al mes, la mayoría para participar en licitaciones privadas y del sector público, y también tiene el centro de desarrollo de software para toda América latina. "Se maneja incluso Brasil, cosa que me llena de orgullo porque muestra la capacidad de nuestros ingenieros", dice el ejecutivo.
En ese centro se desarrolló, por ejemplo, el software que acaba de vender a El Salvador y a Ecuador, que tiene una capacidad para capturar y chequear entre 10 y 20 millones de huellas dactilares. "Esta solución, para implementarse en la Argentina, debido a la cantidad de habitantes, demandaría una inversión de entre 5 y 10 millones de dólares para 40 millones de huellas digitales", dice Martinangeli, que considera que "son soluciones que se terminan imponiendo, como los cajeros automáticos o las tarjetas de débito; son los sistemas de control hacia los que va el mundo".
Las ventas de software al exterior le generan 10 millones de pesos, dentro de una facturación total que este año alcanzará los 120 millones. Las áreas en las que desarrolla soluciones son Convergencia IP (para transmitir sobre redes de Internet), Biometría (es decir, soluciones de identificación a partir del reconocimiento del iris o de la huella dactilar, entre otras), seguridad, salud, educación y gobierno electrónico.
La firma japonesa se instaló en la Argentina en 1978, en sociedad con Perez Companc, para formar PecomNEC. En 1997, NEC decidió adquirir la totalidad de sus subsidiarias, entre ellas, las de América latina, tomando el control de la filial en Brasil (que compartía con O Globo) y la local.
-¿Cómo está el clima de negocios?
-Bien, yo lo veo bien. El consumo hogareño fue lo que se recuperó primero, pero este año ya se ve que las empresas están invirtiendo en nueva tecnología.
-¿En qué quedó el proyecto de la computadora argentina que le presentaron al ministro Roberto Lavagna en IDEA, en noviembre de 2004?
-La verdad, estoy un poco desilusionado. Porque pudiendo tener una computadora con un 52% de los componentes locales, no se pensó en sumarla al proyecto de Mi PC o al plan de millón de computadoras para los chicos que lanzó el ministro de Educación, Daniel Filmus. No pido proteccionismo, sino que se considere lo que estamos haciendo. La propuesta de Negroponte, de las laptops a 100 dólares, es un número que no cierra, porque no tienen interconectividad, no tienen software de base ni educativo... finalmente el costo va a ser mayor.
-¿Y la computadora de NEC cuánto costaría?
-Estaría en menos de 300 dólares, que es lo que va a terminar costando la de Negroponte si se le suma todo lo que le falta. Pero, además, la Argentina se comprometió a pagar un 30% por anticipado, con lo que finalmente vamos a estar financiando el proyecto que se va a armar en el exterior. No entiendo por qué no lo hacemos acá. Por eso estamos armando un proyecto junto con Microsoft para contraponerlo con el de Negroponte.
-¿Cómo ve la política del Gobierno con respecto al sector?
-Deberíamos tener una secretaría de tecnología que diseñe estrategias, políticas de Estado a largo plazo, que aglutine. Un funcionario que funcione como un embajador, salga a vender nuestra tecnología al mundo. De todas maneras, no es sólo responsabilidad del Gobierno; el sector privado también debe unirse en pos de un objetivo común, sumando las necesidades del país y del sector privado. Pero hay que admitir que estamos mucho mejor que hace algunos años; ya tenemos una ley de promoción de software y planes activos por parte de las distintas cámaras.
-¿Qué medida concreta le gustaría ver implementada?
-Una red con gran ancho de banda, paralela a la red de las telefónicas, que sea la columna vertebral del Estado, para que todos los habitantes puedan acceder y hacer sus trámites por Internet. Eso se puede hacer de a poco, sumando provincias y municipios. Hay que liberar el uso de Internet, y fomentar que la gente, que los estudiantes, los empleados públicos, la usen. No podemos estar como hace 20 años, mojando el dedo para buscar información en Anteojito.





