
Quebró una curtiembre en Santa Fe
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SANTA FE (De nuestro corresponsal).- La falta de mercados por la diferencia cambiaria, una fuerte competencia de la industria extranjera y la veda a las exportaciones de cueros argentinos por la aftosa llevaron a la quiebra a Curtidora del Oeste Santafecino -con sede en Rafaela, 98 kilómetros al oeste de esta capital-, una de las principales empresas de su rubro.
La firma -dedicada a procesar cueros para suela y tapicería- solicitó dicha instancia ante la justicia rafaelina denunciando un pasivo de US$ 45 millones -que arrastra de su deuda concursal de hace dos años- y despidió a 130 trabajadores.
Según trascendió, un grupo de curtidores de Italia, que administra actualmente una planta de curtido vegetal en Corrientes, está interesado en continuar la actividad industrial, pero con un cambio radical en los sistemas empleados hasta el momento.
El caso de Curtidora del Oeste se suma a los ya verificados en otras provincias donde las empresas se ven imposibilitadas de exportar y obligadas al cierre.
"Nuestro caso se volvió irreversible. En los últimos diez meses la totalidad de los ingresos de la empresa fueron destinados al pago de sueldos, gas, teléfono y luz. Hoy no tenemos más alternativas", reconoció Guillermo Eguiazu, gerente de la empresa, fundada en 1963 y que hace una década llegó a ocupar casi medio millar de trabajadores.





