
Quejas de las empresas productoras de alimentos
No creen que haya una baja de precios
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La suspensión de los reintegros a las exportaciones anunciada ayer por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, causó estupor y sorpresa entre los representantes del complejo agroindustrial, responsable del 60% de las ventas externas. Para los representantes sectoriales consultados por LA NACION, la medida no tendría un impacto en la disminución de los precios internos de los productos de consumo masivo, tal como argumentó el ministro.
En algunos rubros, como el del aceite envasado, implicaría la desaparición de las exportaciones de ese producto, que tributa un 20% en concepto de retenciones a las exportaciones, a lo que ahora se le suma la carga del 5% por la suspensión de los reintegros.
"Hemos caído en la volteada en un tema que no tenemos nada que ver porque los precios de nuestro producto no incidieron en el nivel de inflación", se quejó ayer el gerente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), Alberto Rodríguez. En este caso, según el representante industrial, la medida origina una fuerte incertidumbre sobre un negocio de exportación que asciende a los 120 millones de dólares anuales.
"Al no poder exportar, no sería descabellado imaginar que los mayores costos se trasladen al mercado interno", dijo Rodríguez. El directivo del Ciara consideró que esta medida conspira contra la exportación de productos con mayor agregado y deja en mejor posición competitiva las ventas de materias primas [aceites sin envasar].
Los industriales del sector carnes, por su parte, señalaron que la eliminación del 5% a los reembolsos equivale a elevar en el mismo nivel los derechos de exportación que se ubican en el mismo renglón porcentual. "Estamos sorprendidos porque esta semana tuvimos una reunión con Lavagna muy positiva; esto es un golpe directo a la exportación y no soluciona un tema de precios, porque la mayor presión en el sector carnes proviene de la demanda interna", opinó el presidente del Consorcio de Exportadores de Carne Vacuna Argentina y del frigorífico Swift, Carlos Oliva Funes.
Acuerdo ratificado
Este sector ratificó el martes pasado el acuerdo de precios para los cortes que se destinan a las góndolas, aunque ayer algunos empresarios relativizaron la posibilidad de sostenerlo. Los embarques de carnes superarían este año las 600.000 toneladas, por un valor de 1000 millones de dólares, que representan el 23% del total de la producción de carnes en el país, que asciende a los 3 millones de toneladas.
El presidente del Centro de la Industria Láctea (CIL), Osvaldo Capellini, también protestó por la medida. "En primer lugar afectaría la rentabilidad de todas las compañías lácteas porque en mayor o menor medida todas exportan", expresó, al tiempo que añadió: "Los reintegros son devoluciones indirectas de gravámenes aceptadas por la Organización Mundial del Comercio (OMC), con lo cual de esta forma pasaríamos a exportar impuestos", señaló el representante de la industria láctea. "El problema de fondo es que el sector está bien abastecido de leche y si bien hubo retoques respondieron a una corrección de costos atrasados, pero no a un faltante; ésta no es manera de corregir ningún inconveniente de precios y sorprendió por el grado de afectación", agregó.
A su vez, el presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), Alberto España, dijo que el precio de la harina en el mercado interno "no se modificará" porque el valor del producto depende de las cotizaciones internacionales del trigo, que representa el 80% del costo de la molienda.





