Reestructuración en Volkswagen Argentina
Trasladarán personal de la planta de Pacheco a Córdoba
1 minuto de lectura'
HANNOVER, Alemania.- Cuando una empresa tiene muchas pérdidas siempre se hacen análisis; entre ellos, el de la posibilidad de cerrar una fábrica. Pero en el caso de la Argentina, la historia es diferente, según el chairman del directorio del grupo automotor en el nivel mundial, Ferdinand Piech.
"De ninguna manera la planta de General Pacheco va a cerrarse", aclaró ayer a La Nación el jefe de Recursos Humanos y miembro del directorio del consorcio alemán, Peter Hartz. El ejecutivo hizo estas declaraciones en una entrevista con medios argentinos, en el contexto de una conferencia de prensa realizada en Wolksburg, a escasos kilómetros de esta ciudad (donde se levanta la planta más grande de VW en el mundo), en la que el grupo presentó su balance del año 2000.
Con una sonrisa, Piech anunció las ganancias récord obtenidas el año último: la facturación neta alcanzó los 5900 millones de marcos (casi 3000 millones de dólares), un 4,6% más que el monto alcanzado en 1999.
Las ventas en la Argentina y Brasil representaron un 12% del total mundial de Volkswagen AG, porcentaje similar al logrado en 1999. Para 2001, las previsiones son similares, porque si bien en Brasil existe una ligera tendencia alcista, los compradores de ese país están optando por los modelos más baratos, lo que genera márgenes de ganancia menores", dice el reporte que se hizo público ayer.
"En la Argentina, la situación sigue siendo difícil, ya que no se perciben indicadores positivos que marquen una mejora de las condiciones económicas", continuó el trabajo. "Esos motivos llevaron a la decisión de ajustar la plantilla de empleados en América del Sur", admitió Hartz. "En la Argentina, esto significa una reestructuración del personal, aunque sin ningún despido", afirmó el ejecutivo.
En total, el programa en la Argentina abarcará 700 personas. Las medidas ya comenzaron a aplicarse a fines del año último, cuando unos 270 operarios de la planta de Pacheco se acogieron al retiro voluntario o a la jubilación anticipada que les propuso la empresa.
En tanto, antes de noviembre próximo, entre 100 y 200 personas se trasladarán progresivamente desde la fábrica de la provincia de Buenos Aires al Centro Industrial Córdoba (ex Transax), donde se fabrican cajas de cambio, ya que la producción de la planta mediterránea aumentará de las 1500 unidades que se hacen actualmente a 2500, y a 3500 a fines de 2003, todas para destinarlas al mercado externo.
"Al exportar las cajas, no dependemos tanto de los vaivenes de la economía argentina", explicó Hartz. Además, está previsto que otros 80 empleados opten por retirarse voluntariamente o jubilarse antes de tiempo. El resto (150 operarios) podría quedar en Pacheco si la demanda del mercado mexicano así lo requiere, luego del acuerdo automotor al que arribó el país con la nación integrante del Nafta, o bien pasar a Córdoba.
Hoy, VW Argentina tiene 3565 empleados: 2215 en Pacheco, 1203 en Córdoba y 149 pertenecen a la compañía financiera.
Asegurar el éxito
Mientras tanto, la producción de vehículos cerró el año último en 44.439 unidades, y, según las previsiones, este año rondará los 46.996 rodados. Sí, más, porque si bien se piensa que el mercado interno se reducirá, las ventas a México permitirán incrementar la cantidad de autos fabricados.
"La reestructuración no es una mala noticia, porque si no se hace, se cae todo", enfatizó el director de Comunicación Global y también miembro del directorio de VW AG, Klaus Kocks.
"Nuestra política es ser honestos: si decimos que no vamos a despedir a nadie, no lo vamos a hacer. También por eso se designó al ex canciller de Austria Viktor Klima en la presidencia de VW Argentina, porque es una persona brillante que persigue y necesita ser exitosa, y que está totalmente en contra de cerrar la planta."
Con él coincidió Hartz, que sostuvo que "un símbolo de la confianza de VW en la Argentina es la designación de Klima. Queremos ganar mucha plata y tratar bien a la gente, a diferencia de las empresas norteamericanas, que quieren ganar dinero, nada más", agregó, en obvia referencia a los despidos que recientemente concretó General Motors en el país y al cierre de la planta cordobesa donde se fabricaba el Jeep Grand Cherokee.
"Llevamos 20 años en la Argentina y no somos pilotos de buenos tiempos nada más. Nos quedamos con nuestros amigos también en los tiempos malos; no somos gente que viene y se va. Sin embargo, en estas condiciones, hoy no volveríamos a construir General Pacheco", concluyó Hartz.
Medidas globales
- HANNOVER.- Ferdinand Piech fue muy claro: uno de los objetivos de 2001 es la racionalización. No sólo para la Argentina, sino en el nivel mundial, ya que se prevé que los principales mercados, EE.UU. y Europa, se retraigan este año. Para alcanzar la meta de continuar con crecimientos récord, el consorcio alemán puso en práctica una estrategia modular.





