
Roggio avanza en Brasil, pero con mucha cautela
Los ejes son ingeniería ambiental, transportes y rutas
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SAN PABLO (De nuestro corresponsal).- Cautelosa. Una palabra le es suficiente al ejecutivo cordobés Santiago Crespo para definir la estrategia en Brasil de la compañía argentina Roggio SA.
"No nos podemos precipitar. Brasil es un mercado gigante y el crecimiento natural de la Argentina es hacia este país. Pero todo hay que hacerlo con mucho cuidado", dice Crespo, (39 años) director superintendente de Roggio do Brasil SA.
Aun andando en puntas de pie y rechazando decenas de ofertas de negocios, Crespo dice que las metas de la empresa son "aumentar por año entre 15 y 20 % la facturación". Hasta ahora ahora invirtieron 50 millones de dólares y este año facturarán la misma cifra, que podría haber sido muy superior si la devaluación no hubiera reducido casi 40% el rendimiento en dólares de los negocios.
La empresa pisó Brasil por primera vez en 1992, de la mano de la gigantesca constructora brasileña Oderbrecht, con la que habían trabajado en la obra de Pichi Picún Leufú.
Fue la primera actitud de cautela. Asociados, compraron una de las empresas de recolección de residuos de San Pablo y la bautizaron Cleba (Companhia Latinoamericana de Engenharia Básica Ambiental). Mantuvieron el 30% de la compañía hasta el año último, cuando le compraron el 70 % restante a Oderbrecht. Ya invirtieron 20 millones de dólares en la empresa, que emplea a 1200 personas y procesa 48.000 toneladas de basura al mes, contra las 40.000 de Cliba en Buenos Aires (su competidora en San Pablo es Enterpa, del Grupo Socma).
"En Brasil pensamos actuar en tres ejes: ingeniería ambiental (residuos), transporte de pasajeros y concesiones de rutas y obras", explica Crespo.
En el eje "transporte de pasajeros", aún están buscando el negocio. En este momento esperan el resultado de la licitación del subte de Bahía.
El año último participaron de la licitación del subte de Río de Janeiro y la perdieron por no ofrecer más de lo que consideraron razonable. Y por la misma cautelosa razón no participaron en la licitación de Flumitrens, los trenes cariocas.
La facturación de Roggio en Brasil representa aproximadamente 8% de la facturación total del holding, de aproximadamente 750 millones de dólares.
Rutas brasileñas
El otro gran eje de negocios de Roggio en Brasil es el de la administración de rutas por peaje, y ya tiene aproximadamente 750 kilómetros (en Rio Grande do Sul, Paraná y en San Pablo). El atractivo del negocio radica en que el 80% de las mercaderías en Brasil es transportado por las rutas.
El próximo gran paso es quedarse con entre 10 y 15% de los 5000 kilómetros de rutas federales.
La devaluación afectó a esta empresa argentina, como a todas, de formas diferentes. En el negocio de la recolección el golpe fue duro porque las inversiones se hicieron en dólares, pero de un día para el otro las tarifas perdieron 40% de su valor en esa moneda. En el negocio de las rutas, como es a largo plazo (entre 20 y 25 años), las pérdidas se diluyen en el tiempo. "A pesar de lo ocurrido, continuamos exactamente con los mismos planes que traíamos. No nos retraemos ni pensamos comprar empresas desenfrenadamente porque hayan quedado más baratas en dólares."






