
Se importan 50% más textiles que en los 90
En la convención de esta industria, sus exponentes pronosticaron que ingresarán al país prendas por US$ 1700 millones; preocupa la pérdida de competitividad
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(DyN).- La importación de productos textiles alcanzará este año los 1.700 millones de dólares, es decir que crecerá 200 por ciento respecto de 2003 y 50 por ciento si se compara con la década del 90, cuando la convertibilidad abrió indiscriminadamente el mercado argentino.
Así lo alertó hoy Mariano Kestelboim, economista de la Fundación Pro Tejer, en el marco de la cuarta Convención de la Industria Textil que se realiza en La Rural.
Este crecimiento se vio motorizado principalmente por la importación proveniente de China que pasó de 2 a 26 por ciento entre 2003 y 2007 y de otros países como la India que creció de 2 a 6 por ciento en el mismo período.
En consecuencia, el economista advirtió que "es imprescindible una política de promoción y desarrollo de la industria nacional".
"Los empresarios dieron acabadas muestras de su compromiso. Ninguna industria en el mundo puede competir ante esta potencia sin el apoyo de sus Estados", remarcó Kestelboim.
Explicó que durante todo el primer período post crisis de 2001, el crecimiento de las importaciones fue complementario a la producción local.
Sin embargo, remarcó que, entre 2004 y el primer semestre de 2007 la rentabilidad tendió a disminuir y cada vez se convirtió en más dependiente de un volumen de crecimiento.
"No se crece por mayor utilidad de la capacidad instalada, sino de nuevas instalaciones productivas. De este modo, en tres años y medio se alcanzó un crecimiento de 31 por ciento" en la producción, precisó Kestelboim.
Así, la capacidad instalada alcanzó 78 por ciento y se generaron 149 mil puestos de trabajo.
No obstante, subrayó que a partir de 2006, las importaciones textiles "comenzaron a crecer más aceleradamente, alcanzando niveles record en 2007, desplazando a la producción nacional. En igual sentido, remarcó que en 2008 se presentaron "tres factores que tienen a desestabilizar la dinámica virtuosa de la cadena textil", en un contexto en donde la "depreciación de la moneda y la importación sigue desplazando a sectores productivos nacionales de la cadena de valor".
"Si bien el INdEC dice que la importación creció 6 por ciento, hay núcleos productivos que no están creciendo, que se estancan, que empiezan a decrecer, que crecen y decrecen de forma volátil desde fines de 2007 y cae la rentabilidad", cuestionó el economista de Pro Tejer.
En cuanto a este último punto, señaló que "luego de la crisis del campo los niveles de rentabilidad llegaron a caer hasta 40 por ciento" en algunos sectores de la cadena agrotextil.
"Sin embargo, el contexto actual es muy distinto de los ´90, hay solvencia financiara, no está rota la cadena de pagos, hay un proceso activo de reinversión de actividades y en el frente macro se mantiene firme el superávit fiscal y comercial", afirmó el especialista.
De todos modos, alertó que "la amenaza de este proceso virtuoso son las importaciones", que pasaron de 612 millones de dólares en 2003 a los 1.700 millones este año.
"Estas cifras representan un incremento de 200 por ciento. Pero es aún más alarmante porque será 50 por ciento más alto que en el tiempo de la Convertibilidad", indicó el economista.
Destacó que todo este crecimiento de la participación de importaciones chinas e indias se dio "en detrimento de nuestros principales socios comerciales del Mercosur que perdieron 8 por ciento y de la Unión Europea que cayó 5 por ciento".






