Se relanzó una marca de indumentaria informal
Fitá recuperó John L. Cook y sumará otra línea de ropa
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Después de recuperar la marca en un remate judicial, la familia Fitá concretó ayer el relanzamiento oficial de John L. Cook y se prepara para sumar otra línea de indumentaria para un público más masivo que el de la anterior.
Con una inversión superior a 1.500.000 pesos, los fundadores de la marca de indumentaria informal inauguraron ayer un local en Unicenter y en los próximos días sumarán otra sucursal propia en el shopping del Abasto y varias franquicias en el interior.
"La idea es llegar a tener tres o cuatro locales propios en las ubicaciones más importantes y crecer con franquicias en el interior y también fuera del país", señaló Ramiro Fitá.
El lanzamiento de los primeros negocios propios será prácticamente paralelo a la inauguración de las franquicias en Posadas, Bahía Blanca, Mendoza, Montevideo y el shopping Plaza Oeste (Morón).
"En dos años queremos convertirnos en la principal empresa de indumentaria de la Argentina y más adelante consolidarnos como los líderes regionales", manifestó el empresario. Ramiro Fitá había creado John L. Cook en 1975, lo que significó su debut en el negocio textil.
A fines de los 90, la marca contaba con 25 locales propios, sucursales en Brasil, Chile y Uruguay y facturaba US$ 40 millones. En ese momento, Fitá aceptó una oferta que le había hecho el fondo de inversión AVP, que simultáneamente también había cerrado la compra de Vitamina.
Ramiro Fitá y su hijo Emiliano permanecieron en la empresa unos meses más asesorando a los nuevos compradores, aunque a fines de 1998 completaron su salida de John L. Cook.
La incursión de AVP en el negocio de indumentaria no fue precisamente feliz y dos años después de haber adquirido las marcas John L. Cook y Vitamina, la firma Cisa -que reunía las inversiones textiles del fondo de inversión- se presentó en convocatoria de acreedores y en 2002 se declaró su bancarrota.
De remate
A fines de 2004, la marca Vitamina salió a remate y fue adquirida por el empresario Aldo Navilli, propietario de los bizcochos 9 de Oro.
En el caso de John L. Cook, el llamado a remate se realizó en marzo pasado y los Fitá se terminaron quedando con la marca a cambio de 300.000 pesos.
En el medio, Emiliano Fitá había lanzado la marca Wanama, que hoy cuenta con doce locales propios y también se encuentra encarando una expansión internacional. "Ya estamos presentes en toda América latina y ahora vamos a sumar diez locales en Australia, de la mano de un master franquiciado. Además, también está prevista la apertura de franquicias en Canadá y Sudáfrica", señaló el empresario.





