
Se remató la marca comercial Aurora
Los empleados operan tres plantas
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La marca Aurora, uno de los símbolos de la industria nacional de productos electrodomésticos, se remató la semana última. La empresa Wolmer, según informó la publicación El Diario del Fin del Mundo, de Tierra del Fuego, se habría quedado con la firma.
Según ese medio de prensa, el juez federal Raul Taillade adjudicó, el jueves último, la marca Aurora a dicha compañía. Los trabajadores, agrupados en la empresa de autogestión Metalúrgica Renacer que se había hecho cargo de la producción de las dos plantas que la firma tiene en Ushuaia desde 1996, confirmaron la operación. En principio se trata sólo del cambio de manos de la marca comercial.
Desde su creación, a principios de los 80, hasta los primeros años de los 90 Aurora fue una firma líder en la fabricación de electrodomésticos. Un decenio después, devenida en una empresa autogestionada, sus trabajadores intentan reactivar la producción y reclaman la nulidad del remate.
En su época de esplendor, Electrodomésticos Aurora llegó a tener cuatro plantas productoras: una en Catamarca (que fue cerrada), otra en Avellaneda (actualmente en manos de la cooperativa CIAM) y dos en Ushuaia (en manos de Metalúrgica Renacer). En total, empleaba a más de 3000 operarios y fabricaba 200.000 televisores, 145.000 lavarropas y 120.000 heladeras por año. Su facturación rondaba los 360 millones de dólares anuales.
Acusación
La apertura económica aplicada por el gobierno de Menem resultó perjudicial para la firma. En 1996, Aurora entró en convocatoria de acreedores y sus trabajadores fueron despedidos.
Entonces, la planta de Avellaneda pasó a ser la Cooperativa Julián Moreno -hoy Cooperativa Industrial Avellaneda Metalúrgica (CIAM)-. En Ushuaia, donde trabajaban 700 empleados, surgió Metalúrgica Renacer SA, formada por los 500 obreros que decidieron hacerse cargo de la empresa, invirtiendo el subsidio por desempleo de 1,6 millón de pesos que les adelantó el Ministerio de Trabajo. A esa cifra se le sumó el aporte del gobierno de Tierra del Fuego que les prestó 1,8 millón de pesos.
Los operarios cobraban, en promedio, 500 pesos; los administrativos, 1000 pesos; y los directivos, 5000. Durante el primer año produjeron entre 25.000 y 30.000 televisores y una cantidad similar de lavarropas.
Los integrantes de la Comisión de Lucha de la Metalúrgica Renacer acusan a Marcelo Sosa, entonces secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), de ser el principal responsable de su vaciamiento. "De acuerdo con sus propias palabras, entre 1997 y 1999 la empresa se endeudó en más de 20 millones de pesos", precisó Jorge Arreseygor, integrante de la comisión.
Y añadió: "Cuando asumió como presidente nos pidió a cada uno de los 460 trabajadores que solicitáramos un crédito personal de 5000 dólares al Banco Tierra del Fuego. Sólo mil pesos fueron a parar a nuestros bolsillos".
De aquella época recuerdan sobre todo el hermetismo con el que el titular del sindicato se manejaba. Como respuesta, dicen, los obreros empezaron a agruparse. Se formó así un cuerpo de delegados (hoy Comisión de Lucha). Por presión de los mismos trabajadores, el directorio que estaba encabezado por el gremialista de la UOM, terminó renunciando. Actualmente, Sosa es el representante del gobierno provincial en la Comisión del Area Aduanera Especial. En varias oportunidades, LA NACION intentó comunicarse con él, pero en distintos llamados en los despachos oficiales negaron conocerlo o indicaron que no estaba.
Falta de insumos
Desde principios de 2001, la Metalúrgica Renacer interrumpió la producción. "Las máquinas están en perfecto estado, pero necesitamos dinero para la compra de insumos. Estamos gestionando un subsidio del Ministerio de la Producción", sintetizó Arreseygor.
Como forma de reclamo frente a la situación de la empresa, unos 80 piqueteros miembros de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y personas del Movimiento de Empresas Recuperadas (Moemre) realizaron la semana pasada una protesta frente a la sede judicial situada en Marcelo T. de Alvear, entre Callao y Riobamba. en la Capital Federal. Ya se habían manifestado el 10 de diciembre último, fecha fijada inicialmente para la apertura de los sobres. Simultáneamente, en Ushuaia, obreros de Renacer también se movilizaron y ocuparon pacíficamente la sucursal Tierra del Fuego del Banco Nación, uno de los principales acreedores. No pierden las esperanzas de salvar lo que queda del viejo sueño de la cooperativa rentable.
Los trabajadores de la Comisión de Lucha de la metalúrgica presentaron el viernes último un pedido de nulidad del remate, del que aún no han tenido respuesta.





