
Shell reestructurará sus negocios forestales
La petrolera dejará de plantar árboles en América del Sur
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POSADAS.- La Shell Forestry, subsidiaria de la transnacional Royal Dutch Shell, evalúa el futuro de sus negocios forestales en la Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay, donde realizó importantes inversiones en los últimos años. Así lo decidieron sus directivos en Londres.
La compañía cuenta con 150.000 hectáreas en la región, de las cuales 26.000 corresponden a la Argentina. En tanto, fuentes allegadas al holding petrolero en Buenos Aires admitieron que "se trata de una reestructuración que apunta a lograr mejores niveles de eficiencia y mayor rentabilidad en todas las áreas de la compañía. Implicará bajar el ritmo de trabajo en los bosques de América latina -dijeron las mismas fuentes- y se reducirán a su mantenimiento, a combatir plagas y a entregar madera para cumplir con compromisos asumidos".
Actualmente, en sus forestaciones en el norte de Corrientes y sur de Misiones brinda empleo directo e indirecto a 400 personas, número que ya se redujo notoriamente. Todo el gerenciamiento se concentrará en una nueva división llamada Shell Renewables, cuyas oficinas funcionarán en Los Angeles, Chile, para operar desde el puerto de Coronel, sobre el Pacífico.
Antecedentes
En 1997, el mercado argentino se vio sacudido cuando la Shell compró Puerto Valle, tradicional estancia de Corrientes ubicada a 50 kilómetros al sur de Posadas, sobre la ruta 12, cerca de la represa de Yacyretá.
Poco tiempo después adquirió una propiedad con pinos, eucaliptos y un aserradero en Garruchos, limítrofe con Misiones, que pertenecía al grupo Bridas (Bulgheroni). Fue ampliando sus posesiones con la compra de otros campos en la zona.
Actualmente dispone de 26.000 hectáreas, de las cuales 10.000 cuentan con forestaciones de distintas edades. Ha instalado, asimismo, un moderno vivero en Puerto Valle, dotado de alta tecnología, bajo la supervisión de expertos en biogenética y en silvicultura.
Para empresarios locales, esta medida adoptada por la firma anglo-holandesa respondería a la resistencia que vienen poniendo transnacionales comprometidas con el calentamiento del planeta, por la emisión de gases que provocan el efecto invernadero.
Entre las más criticadas se encuentran precisamente las petroleras, pero la propuesta de penalizarlas, como se planteó en la Cumbre de la Tierra, en Kyoto, en 1997, no prosperó en las siguientes reuniones desarrolladas en Buenos Aires y La Haya.
Las operaciones de Shell Forestry en América latina recibieron la certificación de parte del Forest Stewardship Council (FSC), organismo con sede en México y conexiones en Europa que otorga el denominado "sello verde" que califica la calidad de la madera. La Compañía Argentina de Petróleo SA (Capsa), Forestal y Agrícola Monte Aguila de Chile, Paraguay Forestal Yguazú y Uruguay Forestal Oriental, a partir de ahora se asociarán en una sola unidad de negocios que será manejada desde Chile.






