
Swiss Medical compró la Clínica Olivos
La compañía de salud prevé inversiones para ampliar la capacidad de internación
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La empresa de medicina Swiss Medical anunció la compra de la Clínica Olivos y de la prepaga Clio, que desde mediados de los 90 estaban en manos de las firmas chilenas Banmédica y Colmena Golden Cross. La institución, que da prestaciones en la zona norte desde 1948, tiene 6500 asociados directos, que seguirán recibiendo atención en el centro de salud.
Desde la compañía no informaron el monto por el que se concretó la operación. Según fuentes del mercado, la clínica tiene acumuladas deudas por unos 2 millones de dólares, contraídas en Chile en los últimos años.
Según dijo a LA NACION el presidente de Swiss Medical Group, Claudio Belocopitt, existen planes a futuro para ampliar la capacidad de internación, que, en una primera etapa, implicarían llevar de 45 a 75 el número de camas. El edificio tiene 6500 metros cuadrados cubiertos y una capacidad importante para atención ambulatoria, intervenciones quirúrgicas y otras prestaciones, mientras que para algunas prácticas se hace uso de un acuerdo con Diagnóstico Maipú, ubicado a pocas cuadras.
Belocopitt sostuvo que los afiliados a Clio seguirán manteniendo sus planes médicos cerrados, que permiten recibir atención exclusivamente en la clínica. También aclaró que se dará continuidad a las marcas, tal como ocurrió con otras adquisiciones: en diciembre de 2003, el grupo había concretado la compra de Docthos al banco HSBC, mientras que unos años antes había adquirido Qualitas.
Hoy, la prepaga suma alrededor de 670.000 beneficiarios, entre los incluidos en planes familiares y los de contratos corporativos (tomados por empresas para sus empleados).
En los últimos años, el grupo expandió sus negocios a los seguros de vida y patrimoniales, con énfasis en la cobertura por mala praxis médica, un tema que preocupa a los prestadores, dada la cantidad de juicios y los altos montos demandados.
La última gran inversión del grupo fue la inauguración del Sanatorio de los Arcos, en la porteña avenida Juan B. Justo, al que se destinaron más de 40 millones de pesos.
Los grandes jugadores en la actividad de la medicina privada defienden la necesidad de invertir en el sistema aun cuando, según afirman, los márgenes de rentabilidad son escasos, a causa de la suba del costo de las prestaciones y pese a los aumentos de cuotas aplicados en los últimos años. La mayor parte de los contratos recibió el último ajuste, de alrededor del 24%, en diciembre último.
En el caso de la Clínica Olivos, había trascendido tiempo atrás la intención de desinvertir por parte de las empresas chilenas. En medio de un conflicto entre el sector y el Gobierno, por el anuncio público de las empresas respecto de un aumento de cuotas, la firma fue una de las que recibieron el llamado oficial para que volviera atrás con la suba, que ya había comunicado a sus afiliados.




