
Tras la unificación del tipo de cambio, el dólar libre le costó un ajuste semanal de 17% a la Bolsa
Influyeron las medidas del Gobierno
1 minuto de lectura'
El debut del dólar libre fue mejor a lo esperado, lo que en su primera semana llevó a una fuerte toma de ganancias en el recinto bursátil porteño que había sobreestimado el valor de inicio de la divisa.
El índice Merval cerró el viernes en 376,1 puntos, un 17,8% por debajo del cierre del viernes anterior. La merma fue generalizada para todas las especies. De los papeles que componen el Merval, la menor baja se registró en Comercial del Plata, que cerró con una merma del 2 por ciento.
Desde la implementación del corralito, las acciones se convirtieron en el principal refugio para los inversores que buscaron proteger el valor de su patrimonio en dólares. Fue así como el índice Merval fue acompañando desde enero la escalada del tipo de cambio. La incertidumbre que generó el anuncio de la liberalización del dólar impulsó una nueva suba en las acciones, e implícitamente significando una estimación de una apertura de 2,3 pesos por dólar para el lunes último.
La realidad fue distinta. La oferta de dólares de los exportadores junto a una menor demanda de los importadores mantuvo la divisa en un valor promedio de 2 pesos para la punta vendedora, significando una merma del 13% semanal.
A su vez, dicha baja se dio con un Banco Central ausente del mercado. El viernes la institución monetaria intervino sólo para disminuir la brecha entre el precio del dólar físico y el cable, no perdiendo reservas para atenuar el precio de la divisa.
Otro factor que incidió negativamente en el comportamiento de las acciones estuvo dado por el temor de que el Gobierno comience a apropiarse de parte del impacto positivo de la devaluación sobre el resultado de algunas compañías.
La decisión de Duhalde de imponer una retención del 20% a las exportaciones petroleras fue muy mal recibida en el recinto que anticipaba una solución más equilibrada para el conjunto de exportadores. La repercusión negativa que tendrá sobre el nivel de inversiones futuro de la industria -y por ende sobre el nivel de actividad de los sectores asociados- es todavía difícil de cuantificar.
El aumento de un punto porcentual en los aportes patronales para financiar al PAMI fue otra mala señal que sigue mostrando que el sesgo populista de la actual administración sigue teniendo más peso que las presiones del FMI para avanzar en una reforma impositiva integral.
Sin cantar victoria
El Gobierno quiere mostrar como un éxito la estabilidad del dólar pero parece no registrar que para cantar victoria todavía queda un camino demasiado largo y azaroso por recorrer.
La aprobación de un presupuesto equilibrado y por encima de todo creíble podría comenzar a darle consistencia a la batería de medidas instrumentadas en los últimos dos meses.
Cumplir los objetivos fiscales y monetarios es el primer paso para poder reemplazar el ancla cambiaria -que significó la convertibilidad- por un ancla fiscal. Este fue el camino seguido por México y Brasil luego de devaluar sus monedas.
Las próximas semanas serán decisivas para saber si la economía se encamina hacia una salida a la brasileña o si la crisis se espiraliza aún más. La clave estará dada por el comportamiento de las cuentas públicas y su consecuente impacto -vía emisión- sobre el equilibrio monetario.




