
Una autopartista se muda a Brasil
Sachs lleva su línea de amortiguadores; mantiene aquí una fábrica de repuestos.
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La compañía Sachs, una de las mayores productoras de autopartes de Europa, trasladará su fábrica de amortiguadores de la Argentina a Brasil, se informó ayer.
La nueva línea de montaje comenzará a operar a fin de año en São Bernardo do Campo, en la periferia de San Pablo, según aseguró el diario Folha de São Paulo.
La empresa decidió concentrar en Brasil la fabricación de piezas denominadas de "diseño mundial", como las producidas en su planta de Alemania y destinadas a montadores de vehículos.
En la Argentina, Sachs mantendrá una línea de piezas para el mercado de repuestos de automotores, informó el diario.
La planta local está instalada en Ferreira (Córdoba). Produce los amortiguadores marca Delfabro, que junto con los Fric-Rot Monroe son los más vendidos en el país.
Según fuentes empresariales, la planta emplea alrededor de 150 personas y factura entre 15 y 20 millones de dólares por año. El grupo compró la planta cordobesa en 1998.
La Nación intentó contactarse con los directivos de la empresa, pero no hubo respuesta.
El director de Ventas e Ingeniería de Sachs para América del Sur, Feres Macul, dijo a Folha que la mudanza se fundamenta en los costos menores, tras la devaluación del real, y en la proximidad de los mayores clientes del grupo.
La empresa ya posee en São Bernardo do Campo una fábrica de embragues.
Sachs pertenece al holding alemán Atecs, que fue adquirido recientemente por un consorcio integrado por Bosch y Siemens, y que se convirtió en el segundo mayor proveedor de autopartes del mundo. Siemens anunció el año último la instalación de una planta de cables para automotores en Córdoba, pero nunca llegó a instalar las máquinas.
Fuentes del sector autopartista indicaron que éste no es el mejor momento para irse del país, dado que el sistema de comercio compensado que preacordaron los gobiernos de la Argentina y de Brasil beneficiará a las empresas que produzcan en ambos países.
Problemas
El autopartismo cordobés sufrió su peor momento en febrero de este año, cuando la norteamericana Delphi decidió cerrar sus puertas y despidió a los 400 empleados que trabajaban en la planta.
A la devaluación de la moneda brasileña se sumó el retraso de casi seis meses, que aún continúa, en la definición del acuerdo automotor del Mercosur.
Cuando todo estaba listo para que los presidentes firmaran el acuerdo, Brasil decidió modificar algunos de los puntos ya consensuados.



