
Una compañía que pasó de las ollas a los videos
Sony hizo un estilo de la innovación tecnológica
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Sony Corporation se fundó en 1946 bajo el nombre de Tokyo Tsushin Kogyo Kabushiki Kaisha, que significa algo así como Tokyo Corporación de Ingeniería en Telecomunicaciones.
Sin duda un nombre poco marketinero del que pronto se dieron cuenta sus propios fundadores, los ingenieros Masaru Ibuka y Akio Morita quienes, al ver crecer la compañía y pensando en la expansión global, años más tarde no dudaron en rebautizarla con el nombre que la haría famosa mundialmente: Sony Corporation.
Uno de los primeros productos fabricados por la compañía fue una olla eléctrica para hacer arroz, aunque el proyecto que causó una verdadera revolución llegó en 1955 cuando desarrollaron el primer equipo de radio de transistores del mundo.
Luego vendrían otros éxitos: el televisor a colores, en 1968; el walkman, en 1979; el audiolector de discos compactos, en 1982; la betacam para uso profesional, en 1982; la videocámara, en 1985; la play station, en 1994 y la videolectora de DVD, en 1997, por nombrar sólo algunos productos. Hoy los negocios de Sony en el mundo van de la música (Sony Music Entertainment) hasta los seguros (Sony Life Insurance y Sony Assurance), pasando por los juegos (Sony Computer Entertainment) el cine y la televisión (Sony Picture Entertainment).
Hace algo más de un año Sony Corporation anunció un programa de rediseño de la arquitectura del grupo, con el fin de continuar creciendo en el siglo XXI, la era de la interconectividad. Así es como sus operaciones y sus procesos de decisión ahora están más orientados a la integración y a la construcción de negocios en el nuevo escenario de redes.
A fines de marzo Sony Corporation anunció su intención de transformarse en una compañía mundial de soluciones para redes de banda ancha.
Teniendo en cuenta que todo va camino hacia una sociedad de redes de banda ancha, que según los expertos llegará hacia el año 2005, Sony quiere profundizar su relación interactiva con los millones de clientes que tiene en todo el mundo para ofrecerles productos y servicios para banda ancha.
"Queremos capitalizar nuestra combinación de hardware y activos de contenido -señala Minoru-, para lo cual la compañía se está preparando para esta nueva etapa que sin duda traerá un cambio importante no sólo en materia de productos adaptados para la nueva tecnología, sino también en lo que respecta al sistema de comercialización porque podremos estar más cerca de nuestros clientes. En síntesis, apuntamos a crear un poderoso modelo de negocio que vincule el hardware, los contenidos y los servicios a través de la Red".
Hoy la compañía emplea casi 190.000 personas en el mundo y la facturación global asciende a US$ 63.000 millones. En la Argentina ocupa 130 empleados y la evolución de su facturación fue notable desde que abrió oficinas propias hace seis años, pasando de US$ 12 millones, en 1996, a US$ 135 millones el año pasado.






