
Una presencia vital en el desayuno
Un estudio privado revela que en el 57% de los hogares argentinos se consumen cereales
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Infaltables en el desayuno, los cereales se han convertido en parte de la dieta de los argentinos, que buscan una vida más saludable: se consumen en el país 330 gramos per cápita al año, según datos de la consultora especializada Kantar Worldpanel.

Se trata de una categoría que es comprada por el 57% de los hogares argentinos en un año. En lo que hace a la periodicidad, los hogares adquieren el producto cada 73 días (5 veces al año, frecuencia similar al café y al puré instantáneos) y en cada acto de compra se llevan, en promedio, 390 gramos.
La categoría se destaca en hogares con presencia de hijos en edad escolar. En ese segmento, la cantidad de familias compradoras se incrementa en un 20%. En cuanto a canales de compra se destacan los hipermercados, supermercados, las cadenas de discount y también la compra a granel.
En el origen de este producto surge el nombre Kellogg. Hace más de 100 años, W.K. Kellogg observó el potencial de los granos. Y con una hojuela de maíz tostada logró introducir este alimento como una nueva forma de desayuno en todo el mundo.
Según datos de la industria, el volumen global de 2015 fue de 13.600.000 kilos (en 2014 fueron 13.400.000). La torta de este mercado se reparte así: Granix, 35%; marcas propias, 16%; Laso SA (Tres Arroyos), 15%; Kellogg’s, 13; Arcor, 7%; Nestlé, 6, y Pepsico, 4 por ciento.
Para hacer el copo de maíz se selecciona el grano, se lo cocina, se lo lamina y después se pasa por un horno que quita la humedad. Si va a ser azucarado o chocolatado se lo pasa luego del secado por un jarabe endulzante. “También hay un sistema de producción que se llama estrusado. Se inicia con una mezcla de harinas y, a través de un estrusor, se genera un pellet y luego sigue el mismo proceso que con los granos”, dice Daniel Costa, gerente de Marketing de Granix.



