
Wilfried Steffen: "Las restricciones al comercio limitan el desarrollo mundial"
El director global de la división Business Innovation de la automotriz alemana Mercedes-Benz opina que el proteccionismo es una cuestión emocional que, en definitiva, resulta perjudicial para la economía en general
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Sus tres décadas de trabajo en Mercedes-Benz le dan a Wilfried Steffen una amplia visión de la economía global, óptica desde la que afirma que el proteccionismo es en definitiva una cuestión emocional y que las restricciones al comercio no hacen más que limitar el desarrollo de la riqueza a nivel mundial.
En su calidad de director de la división Business Innovation de la automotriz alemana, Steffen visitó la Argentina para abrir aquí la primera oficina en América latina de esta nueva área de negocios. Desde allí se ofrecerán servicios especiales, como el alquiler de autos, el uso de vehículos compartidos y la localización vía Internet de playas de estacionamiento, ideas todas orientadas a ordenar la movilidad urbana.
–¿Cómo funciona Business Innovation?
–Pensábamos que todo lo que sabíamos de la industria automotriz podía darnos la oportunidad de incursionar en otros negocios. Cuando hablamos de innovación, no hablamos de innovación tecnológica, sino de innovación en negocios. Esto abre nuevas oportunidades para nuestra compañía, que tienen que ver con la conectividad y nuevas formas de movilidad, como el car sharing [compartir el auto], entre otras.
–Mercedes fabrica y vende autos. ¿Cómo se compatibiliza eso con su división, que plantea un menor uso del auto?
–Consideramos que el mercado de los autos va a seguir creciendo por unos 15 años más, pero depende mucho de la zona: en América, Asia y África va a seguir creciendo, pero quizás en Europa se detenga el crecimiento. Creemos que nuestro negocio va a estar más apuntado al sector premium, por eso no vemos que ofrecer esta nueva línea de servicios sea un riesgo para nuestra actividad principal. Buscamos fidelizar a las nuevas generaciones que hoy no quieren tener un auto y valoran más nuestros nuevos servicios, para que el día de mañana, cuando llegue el momento en que sí decidan tener un auto, nos elijan a nosotros.
–¿Por qué eligió la Argentina para lanzar esta división en la región?
–Lo primero que notamos es que debíamos estar en el lugar, que no podíamos manejar el negocio a distancia, porque hay cuestiones que son específicas de cada ciudad. La Argentina se caracteriza por tener personas muy talentosas, por la velocidad en la que adopta las nuevas tecnologías y por estar abiertos a nuevos negocios.
–¿Cuándo se contará en la Argentina con las innovaciones que Mercedes ya lanzó en Europa?
–Hay muchas ideas que podrían ser válidas aquí, pero con adaptación. El concepto de compartir el vehículo puede funcionar muy bien, pero tal vez no en forma general, sino en comunidades pequeñas. Por eso siempre decimos que no hay una solución que sirva para todos los países. Otras ideas que implican combinar el transporte público con el individual podría funcionar muy bien aquí.
–¿Harán una inversión especial para esta área en la Argentina?
–No necesariamente, porque no pensamos en el típico modelo de inversión en una oficina o planta, sino más bien en invertir en personas, conceptos e ideas, que serán las que luego dispararán la inversión.
–¿Cómo se vivió en Mercedes la crisis de las grandes automotrices estadounidenses?
–El impacto fue fuerte. Lo que aprendimos es que cuando el mercado te juega en contra es muy difícil ir en contra de la corriente. De un día para el otro pararon las ventas. Nosotros teníamos un muy buen producto y gente muy valiosa, pero así y todo era imposible vender. Lo que vimos como resultado de ese momento fue un fortalecimiento del recurso humano y fuimos muy fieles con nuestra fuerza de trabajo. Sabíamos que la tormenta iba a pasar y que luego volveríamos fortalecidos. Y así fue.
–¿Cómo se vive hoy en Mercedes la crisis europea?
–La crisis de Europa está más apuntada al Sudeste, donde hay una situación muy profunda y compleja. En el Norte no estamos tan mal como España, Francia e Italia, donde hubo una caída de 25% en las ventas y donde la línea premium también cae. La ventaja que tiene Mercedes como empresa global es que cuenta con otros mercados, como los Estados Unidos, China y el sudeste asiático, que le permiten equilibrar. Eso no lo pueden hacer otras empresas que están más regionalizadas.
–¿Cómo ve la economía local?
–No pretendo ser un experto en la economía argentina, pero puedo hablar sobre lo que veo en Mercedes. Veo que a pesar de los desafíos que hay les está yendo bastante bien. Hay mucho optimismo. Obviamente que la inflación es un problema y hay muchas cosas que los llevaron a estar donde están, pero hay también mucho potencial y materia prima con alta demanda en el mundo, lo que les puede permitir entrar en los mercados emergentes.
–¿Cómo lo afecta la inflación en su negocio específico?
–La inflación es un problema para toda economía, no sólo para mi negocio, pero muchas veces es justamente a partir de las crisis cuando surgen buenas ideas, de las que uno puede sacar provecho. Por ejemplo, tenemos en Europa la plataforma Car Pooling, que implica compartir el auto y que ya cuenta con 4 millones de personas. Ahí hay un crecimiento del negocio como consecuencia de las dificultades económicas. Antes la gente usaba su propio auto, pero ahora empezó a tener cuidado con sus gastos y por eso comparte el vehículo.
–En Europa hoy se incentiva el consumo de bienes producidos allí. ¿Cuál es la diferencia entre eso y el proteccionismo que existe en la Argentina, que incluye trabas a las importaciones?
–Las restricciones al comercio implican una limitación al desarrollo de la riqueza a nivel mundial. Históricamente, esto fue así en distintos países. Cuando hablamos de proteccionismo en Europa estamos pensando más bien en el sector agrícola. Creo que el proteccionismo es más una cuestión emocional. En algunos países tal vez podría funcionar tener un poco menos de protección, pero en definitiva es una cuestión política. Siempre hay que pensar que cuando hay proteccionismo en un país va a haber como reflejo un proteccionismo en otro, y empieza a resultar perjudicial para la economía en general. Creo personalmente que el libre comercio beneficia al mundo. El mundo prospera con el libre comercio. Y creo que los países deberían ver cuáles son sus fortalezas, apuntar a ellas y dejar de tener este enfoque emocional que en definitiva es el proteccionismo. Eso nos va a beneficiar a todos.
–¿Cómo está el mercado de lujo de automóviles en estos tiempos de crisis mundial?
–Se está redefiniendo el concepto de auto de lujo: antes lo que se pedía era buena performance y confort, mientras que ahora se pide eso, claro, pero también conectividad, independencia, autonomía, cuidado del ambiente, tanto en su fabricación como durante el uso. Obviamente, la seguridad también es un aspecto central hoy, y el diseño. El requerimiento del cliente de lujo está cambiando.
Datos personales
Director de Business Innovation
Nacionalidad: alemana.
Estado civil: es casado y tiene tres hijos.
- Ingresó en Mercedes- Benz en 1981.
- Antes de su actual cargo, fue presidente de Mercedes-Benz en el Reino Unido.
- La compañía Mercedes- Benz es la fabricante de automóviles más antigua del mundo: fue fundada en Alemania en 1881.






