
Afirman que hay 1400 muertos por un alud en Guatemala
La avalancha fue provocada por el huracán Stan y enterró al pueblo de Panabaj
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GUATEMALA.- El feroz paso del huracán Stan por América Central sumó ayer otra secuela trágica al informar los socorristas que 1400 personas perdieron la vida por un alud en el poblado guatemalteco de Panabaj, en la localidad de Santiago Atlitán, tapadas por el lodo y piedra.
La situación en varias regiones de Guatemala era desesperante tras el paso de Stan, cuyas lluvias dejaron sepultadas a comunidades enteras e incomunicadas a muchas otras.
Un socorrista dijo que nadie había logrado sobrevivir en Panabaj, que desapareció hace dos días bajo 12 metros de lodo. Entre 3000 y 4000 lograron escapar antes de que el pueblo quedara enterrado. "Aquí no hay más sobrevivientes, ya tienen más de 48 horas. Están muertos", dijo el vocero de los bomberos, Mario Cruz. "Según nuestras estimaciones, allí quedaron atrapadas unas 1400 personas", añadió Cruz, que explicó que es muy complicado el trabajo de rescate. "Por lo fangoso no se puede. La maquinaria se hundiría aquí."
Diego David Tzina, un cura que arribó al lugar con los rescatistas, que demoraron tres días en llegar a la zona tras toparse con caminos bloqueados, dijo que "el lugar donde estaban [las casas] se convirtió en un desierto. No queda nada. Necesitamos madera, no tenemos tablas para hacer ataúdes".
Por su parte, Diego Esquina, el alcalde de Santiago Atlitán, un poblado a unos 10 kilómetros de Panabaj cruzando un río, dijo que los muertos allí podrían ser entre 500 y 1000. "No podemos poner palabras. Sólo lágrimas me quedan", dijo Manuel González, un maestro de la escuela de Santiago Atlitán, que quedó parcialmente enterrada, mientras miraba la sábana de lodo que cubría el lugar.
Nicolás Chiquibal, de 51 años, dijo que su casa "no está destruida, pero el lodo está adentro y no quedó nada". Aunque agradece que su familia se haya salvado de la tragedia. "Salimos corriendo con mis hijos, y no salvamos nada más", recordó.
El presidente guatemalteco, Oscar Berger, que anunció la suspensión de su viaje previsto para la semana próxima a la Cumbre Iberoamericana en España, advirtió a la población que debía prepararse para enfrentar la magnitud de la catástrofe.
"Me imagino que vamos a tener sorpresas desagradables, hay muchos desaparecidos, muchos derrumbes, comunidades incomunicadas", afirmó el mandatario.
En el mismo sentido se expresó el vicepresidente guatemalteco, Eduardo Stein, que dijo que la "situación es más dura que [con el huracán] Mitch", que en 1998 dejó 268 muertos y 110.000 damnificados.
Los daños directos e indirectos en ese entonces fueron calculados en 748 millones de dólares, mientras que por la tragedia de Stan se contabilizaban ayer 135 millones.
Más temprano, las autoridades habían informado que 508 personas murieron en Guatemala por las lluvias a causa de las cuales desaparecieron virtualmente tres poblados en la zona occidental del país. Se trata, además de Santiago de Atlitán, de las localidades de Tacaná y La Democracia.
No obstante, la Coordinadora Nacional de Prevención de Desastres (Conred) advirtió que el número de muertos podía crecer, ya que no se logró el acceso a todas las comunidades afectadas por las lluvias.
La Dirección General de Caminos, apoyada por el cuerpo de ingenieros del ejército, trabaja desde ayer para restablecer el paso al occidente del país, el cual quedo bloqueado el lunes por la noche como resultado de más de 500 derrumbes y la destrucción de dos importantes puentes.
Además de las víctimas mortales las autoridades dieron cuenta de la desaparición de 337 personas, 94 heridos, 97.072 damnificados, 81.949 personas en albergues, 5118 casas dañadas, 638 casas destruidas, 421 comunidades afectadas y serios daños a la infraestructura vial del país.
Conred indicó que se hacen esfuerzos para llevar ayuda a las zonas de emergencia, pero que aún se registra mal tiempo en la zona sur y occidental de Guatemala, lo que ha dificultado el apoyo aéreo que presta el Aeroclub de la capital guatemalteca y los helicópteros de las fuerzas aéreas del país, México y Estados Unidos. En tanto, la Delegación Europea en Managua comunicó que aprobó una ayuda humanitaria inmediata para los damnificados por Stan en El Salvador y Guatemala por unos 1,7 millones de euros. Según la comisión, con esta ayuda se podrán "cubrir las necesidades de las comunidades más golpeadas".
El diario guatemalteco Prensa Libre describió que la distribución de ropa, víveres y medicinas para los sobrevivientes de Stan "no puede ser más angustiosa. El colapso de carreteras y puentes, sumado a las inclemencias del tiempo, impide a los socorristas llegar a las zonas afectadas".
En El Salvador, que buscaba volver a la normalidad, las lluvias dejaron un total de 70 muertos, la mayoría de éstos debido a deslizamientos de tierra. Tres personas más perecieron debido a la erupción que hizo el volcán Ilamatepec (oeste), el 1° de octubre.
En Nicaragua, a mediados de semana se registraron 11 muertos, y la emergencia parecía haber pasado este fin de semana.
Alerta sanitaria en México
MEXICO DF (AFP).- México está bajo alerta epidemiológica luego de que la tormenta Stan provocara a su paso inundaciones de hasta más de metro y medio en el sur y este del país y dejara 28 muertos y más de 2 millones de afectados.
En Huejutla, Hidalgo, por ejemplo, se confirmaron ya 180 casos de dengue, dos de ellos de tipo hemorrágico, que obligaron al establecimiento de un cerco epidemiológico. Una campaña masiva de vacunación comenzó ayer en los estados afectados para prevenir otros brotes de dengue y paludismo, informó Roberto Tapia, subsecretario del Ministerio de Salud.
Estos trabajos pueden verse obstaculizados por las lluvias que pronostica para los próximos días el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ante la presencia de varios fenómenos climáticos que afectan al país.
Stan, que entró el martes como huracán categoría 1 y se degradó en tormenta tropical, provocó lluvias torrenciales que desbordaron decenas de ríos y desencadenó una devastadora corriente de agua y lodo que arrasó con todo lo que encontró a su paso: casas, puentes, árboles, postes.
Día tras día el número de muertos aumenta. Ayer en Chiapas pasaron de 10 a 15, según confirmó el gobernador de esa demarcación, Pablo Salazar, durante un recorrido por Huixtlan, acompañando al presidente Vicente Fox.
Ante la emergencia, Fox designó un comité integrado por ministros y colaboradores cercanos para coordinar las acciones de ayuda desde los estados afectados. "Lo peor ya pasó y ahora comienza la etapa de la reconstrucción", dijo ayer el mandatario.


