
AIG, demasiado grande para caer
La aseguradora había experimentado fuertes pérdidas por apostar a las hipotecas
1 minuto de lectura'
NUEVA YORK.– La intervención de la Reserva Federal no sólo evitó la quiebra del gigante de seguros American International Group (AIG), sino que también logró impedir que se concretara la peor pesadilla de Wall Street.
Es que una quiebra de AIG, cuyos seguros cubren 441.000 millones de dólares de inversores de todo el mundo, hubiese tenido consecuencias incalculables para el sistema financiero, con nuevas depreciaciones de activos que se creían garantizados.
Antes de la decisión, sólo 20.000 millones de dólares de los 75.000 millones parecían asegurados, mientras la Reserva Federal evaluaba participar del préstamo que permitiría a AIG salir de su apremiante situación.
Los 20.000 millones de dólares habían sido liberados por el gobernador de Nueva York, David Paterson, que levantó restricciones legales que pesaban sobre el sistema financiero para permitirle al gigante de los seguros obtener un préstamo con garantía de acciones. Paterson advirtió que, si la firma no contaba con el capital para hoy, la bancarrota hubiese sido inevitable.
Pero anoche parecía remota la posibilidad de constituir un fondo privado que permitiera salvar a AIG, según dijeron fuentes que participaron de las febriles negociaciones, por lo que la Reserva Federal se decidió a actuar sola en el rescate.
El ex presidente del grupo asegurador Hank Greenberg había reclamado ayer una solución, pública o privada, al advertir que "harían falta muchos años para recuperarse de una quiebra de AIG".
Todo indicaba que la bancarrota de AIG iba a tener un impacto mayor que la de Lehman Brothers. "Muchos piensan que la bancarrota de AIG sería más catastrófica que todo lo que ha enfrentado el mercado", dijo la analista Liz Ann Sonders.
Un verdadero gigante del mercado de los seguros a nivel global, AIG posee 74 millones de clientes en el mundo, la mayor parte de ellos en Estados Unidos; tiene una división de leasing de aviones y es el sponsor del club inglés de fútbol Manchester United, donde juega el argentino Carlos Tévez.
Pero el riesgo para las finanzas internacionales proviene de su portafolio de activos, que al 30 de junio se elevaba a un billón de dólares. La aseguradora emitió un gran número de "credit default swaps" (CDS), seguros que protegían a sus clientes de la posible quiebra de empresas en las que tuvieran inversiones.
Estos productos están ligados generalmente al mercado inmobiliario estadounidense, corazón de la crisis bancaria actual. La apuesta de AIG de cubrir hipotecas de alto riesgo de quedar impagas, llamadas subprime, entre otros negocios, le causaron pérdidas de 18.000 millones de dólares en los últimos meses. La firma valía más de 100.000 millones de dólares en el segundo trimestre del año y ahora vale 78.000 millones. Sus acciones se depreciaron un 60% anteayer y ayer seguían en picada.
El grupo asegurador AIG tiene tres compañías en la Argentina: La Meridional Seguros, con más de 50 años de trayectoria; Alico Vida, fundada en 1994, y Compañía Financiera Argentina, dedicada al otorgamiento de préstamos personales sin garantías para el consumo, de hasta 30.000 pesos. Esos créditos son ofrecidos bajo una modalidad bautizada "Efectivo Sí".
En el atomizado mercado de seguros, La Meridional ocupó en el primer trimestre de este año, con una producción de unos 170 millones de pesos, el noveno lugar entre 180 compañías habilitadas por la Superintendencia, según los datos de ese organismo. La compañía es líder en el segmento de seguros de accidentes personales, en tanto que, en el mercado de pólizas de autos, se ubicó en el noveno lugar del ranking.





