
"Amo a la vida y las mujeres", dijo Berlusconi en pleno escándalo
El premier rechazó las acusaciones que lo vinculan con una adolescente marroquí
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ROMA.– En una suerte de déjà-vu luego del famoso verano caliente de 2009, ayer Silvio Berlusconi, acorralado por un nuevo escándalo sexual, habló de "mentiras colosales", de ataques de la izquierda y dijo que estaba orgulloso de su estilo de vida. Pero admitió haber ayudado a una menor marroquí que asistió a fiestas en su mansión de Arcore, en las afueras de Milán, cuando, a fines de mayo, fue detenida por una denuncia de robo.
"Yo tengo una vida terrible, con esfuerzos inhumanos, trabajo hasta las 2 de la mañana y a las 7 ya estoy de nuevo de pie... Por eso, cada tanto siento la necesidad de una noche distendida como terapia mental para limpiar el cerebro de todas las preocupaciones", se justificó sonriente el premier italiano, de 74 años.
El mandatario hizo referencia al "Rubygate", como la prensa italiana bautizó el caso de la explosiva y atractiva menor marroquí, que en verdad se llama Karima y que pasado mañana cumplirá 18 años.
La chica, de familia pobre y con un pasado difícil, habría recibido 5000 euros en cada encuentro en Arcore, según la prensa italiana, que no descartó la existencia de fotos y videos de las fiestas, en las que también se practicaba el "bunga-bunga", un baile ritual de tipo erótico del que todo el mundo ayer se burlaba en Italia.
"Nadie a mi edad me va a hacer cambiar de estilo de vida, del cual estoy orgulloso. Soy un anfitrión único, irrepetible, alegre y lleno de vida: amo la vida y las mujeres", agregó el premier, despreocupado, en frases muy parecidas a las que pronunció en plena tormenta por las revelaciones de la escort Patrizia D’Addario, hace un año y medio.
La diferencia es que Berlusconi en esa época contaba con una mayoría de gobierno sólida. Mientras que ahora, y por eso este nuevo escándalo podría costarle mucho más caro, se encuentra profundamente debilitado. Debido a su pelea con su ex aliado, Gianfranco Fini, que creó un partido propio, ya no cuenta con los números para sobrevivir en la Cámara baja si llegara a someterse a un voto de confianza.
Ayuda
Aunque se definió como víctima de un "ataque", Berlusconi admitió en su charla con la prensa haber enviado a Nicole Minetti, ex bailarina y ex higienista dental, ahora consejera regional en Lombardía, a buscar a la chica marroquí cuando fue detenida en Milán luego de una denuncia de robo.
"Como [Ruby] me había presentado un cuadro de vida poco menos que trágico, la ayudé. Esto es todo. No le regalé ni autos, ni todas las cosas que leí, y no influí en nadie [de la policía]", aseguró el Cavaliere, que negó así todas las acusaciones.
"Los ataques me refuerzan", aseguró el premier italiano.
Más allá de las desmentidas, según el Corriere della Sera fue el mismo Berlusconi en persona quien la noche del 27 de mayo pasado llamó al cuartel de policía de Milán para pedir que la menor marroquí fuera autorizada a salir de allí junto a Minetti, de 25 años, que la esperaba.
Esa noche, que ha sido puesta bajo la lupa, se les explicó a los funcionarios de turno que la menor era una sobrina del presidente egipcio, Hosni Mubarak...
Por todo este asunto, la fiscalía de Milán investiga a Emilio Fede, periodista y amigo íntimo de Berlusconi, y a Lele Mora, un representante de actrices y vedettes. Ambos habrían organizado los festines en lo de Berlusconi y están siendo indagados por instigación a la prostitución.
Mientras la oposición exige a gritos su dimisión, ayer la revista católica Famiglia Cristiana, el principal semanario del país, acusó a Berlusconi de padecer una "enfermedad incontrolable".
"Es increíble que un hombre de semejante nivel no disponga del necesario autocontrol y que su entorno se quede mirando", atacó el semanario católico.



