
Aprobaron en Chile la ley de divorcio
Era el único país, junto a Malta, que carecía de una legislación sobre el tema; rechazo de la Iglesia Católica
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SANTIAGO, Chile.- En lo que algunos denominaron jornada histórica, la Cámara de Diputados aprobó el divorcio y Chile dejará de ser el único país occidental en carecerlo, junto con la isla de Malta.
El proyecto fue aprobado por amplia mayoría por la Cámara de Diputados, que acogió la reducción de plazos introducidos en el Senado de uno y tres años después de la ruptura conyugal, según sea el divorcio demandado por ambos cónyuges o unilateralmente. También podrá ser declarado en caso de violencia dentro del núcleo familiar, drogadicción, homosexualidad y alcoholismo de uno de los cónyuges.
El divorcio entrará en vigor luego de seis meses de la promulgación de la ley, que antes deberá ser confirmado en su legalidad por el Tribunal Constitucional.
El proyecto, que tuvo la cerrada oposición de la Iglesia Católica, fue tramitado durante nueve años por el Congreso, aunque desde el restablecimiento de la democracia, en 1990, diversos legisladores luchaban por la aprobación de una ley. A tal punto llegó la resistencia de la cúpula de la Iglesia que se fomentaron campañas publicitarias en los medios de comunicación que aludían al divorcio como causante de problemas de violencia y drogadicción entre los jóvenes, con el slogan "No divorciemos a Chile".
Pero la reacción de los chilenos fue contraria a la agresiva propaganda, y el propio arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, terminó por reconocer hace algunos meses que la publicidad "tuvo un efecto no deseado con respecto a jóvenes que eran hijos de matrimonios que se habían separado".
La ratificación final de la Cámara de Diputados, en tercer trámite legislativo y por 70 votos a favor, 13 en contra y 6 abstenciones, fue celebrado con gritos de júbilo y banderas chilenas por legisladores oficialistas, mientras en las tribunas de la Cámara baja también se festejaba.
La Cámara también ratificó, aunque por 51 votos a favor, 44 en contra y 7 abstenciones, el artículo que otorga validez legal a los matrimonios religiosos, los que deberán ser oficializados dentro de ocho días ante el Servicio de Registro Civil.
Este artículo, rechazado por izquierdistas y por las iglesias evangélicas, fue aprobado como transacción a la reducción de plazo para decretar el divorcio.
El ministro de Justicia, Luis Bates, destacó el hecho de que la sanción se produjera en el aniversario del cuarto año del gobierno de Ricardo Lagos, que hizo de la aprobación del divorcio una de sus banderas de lucha. Bates dijo que ahora "se fortalecen el matrimonio, la familia y la protección de los hijos".
Argumentos encontrados
Un pequeño grupo de miembros de la organización conservadora Acción Familia realizó una breve protesta mientras los diputados votaban, desplegando un cartel con la leyenda "El divorcio empobrece a la mujer".
Una supuesta amenaza a la familia a raíz del divorcio es el argumento central de los que rechazan la ley.
La presidenta de la Cámara de Diputados, Isabel Allende, desestimó ese argumento señalando que "la gente no se divorcia porque existe una ley que lo permite. Se divorcia porque se acaba su relación amorosa".
Hasta ahora, en ausencia de una ley de divorcio, las parejas que fracasaban en su matrimonio debían recurrir a un sistema reconocidamente basado en falsedades para obtener una anulación legal.
Uno de los principales argumentos del gobierno de Lagos para impulsar la aprobación de la ley era poner fin al resquicio legal de la "nulidad", que permitía a los chilenos volver a casarse simplemente mintiendo sobre su lugar de residencia al momento de contraer matrimonio. Algunos jueces aceptaban ese argumento y declaraban viciado el trámite. En Chile, los matrimonios sólo son válidos si se realizan en un Registro Civil correspondiente al lugar donde vive uno de los contrayentes.
La nueva ley "acaba con ese sistema basado en la corrupción", dijo el diputado demócrata cristiano Jorge Burgos.




