
Atacan la red informática del Pentágono 250.000 veces por año
Sólo en contadas ocasiones los intrusos pueden acceder a información sensible.
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WASHINGTON (The New York Times).-Ya en 1996 un grupo de investigadores del gobierno norteamericano había advertido que los hackers (piratas informáticos) que navegan por Internet planteaban una seria y creciente amenaza contra la seguridad nacional, y que el año anterior el Pentágono había soportado hasta 250.000 "ataques" contra sus computadoras.
Anteayer, el Pentágono admitió que hace un par de semanas sufrió el ataque informático mejor organizado hasta el momento y que sus computadoras fueron violadas en medio de los preparativos para un posible ataque militar a Irak. En realidad, se trató de algo previsible.
En 1996, los investigadores, que pertenecían a la Oficina de Contabilidad General, mostraron la forma en que gobiernos enemigos o terroristas podían irrumpir en las redes de computación del Departamento de Defensa y desactivarlas, bloqueando las comunicaciones entre los comandantes militares en medio de una guerra.
"Ese recurso habrá de convertirse en algo cada vez más atractivo para que los enemigos o los terroristas lancen ataques -señalaron los investigadores, en un informe elaborado por dos comisiones legislativas.- La posibilidad de un daño catastrófico es elevada".
En ese entonces, el Pentágono no refutó los hallazgos expresados en el informe, aunque los funcionarios del Departamento de Defensa afirmaron que no tenían conocimiento de ningún caso en el que los hackers hubieran obtenido información confidencial o hubiesen tenido acceso a las redes de computación que controlan los disparos de armas. "Por cierto que sabemos bien que hay gente que irrumpe o trata de interferir en nuestros sistemas", afirmó Susan Hansen, vocero de ese departamento.
Mientras el Pentágono desarrolla prometedores dispositivos de codificación para sobreponerse a los hackers, la Oficina de Contabilidad General -organismo del Congreso encargado de las investigaciones- advirtió que ninguna de las soluciones técnicas propuestas era infalible, y que el actual programa de seguridad de las fuerzas armadas norteamericanas era "anticuado, incoherente e incompleto".
Internet, como catapulta
El furor por Internet y el poder y la complejidad cada vez mayores de las pequeñas computadoras de escritorio generan problemas al Pentágono, ya que surgen en todo el mundo huestes de hackers capaces de irrumpir en todas las redes de computación, salvo en las más seguras.
El informe mencionó que los cálculos del Departamento de Defensa referidos al número de intentos subrepticios por ingresar en sus sistemas de computación -"ataques", en la jerga del espacio cibernético- se duplicaban año tras año y que acaso esos ataques hayan sido unos 250.000 en 1995, la mayoría de los cuales fueron lanzados por medio de Internet.
Las cifras del Pentágono indican que en aproximadamente el 65 por ciento de esos intentos, los hackers lograron ingresar en una de las redes de computación del Departamento de Defensa.
Los investigadores aportaron detalles sobre varios ataques registrados en ese entonces contra las computadoras del Pentágono, incluyendo un incidente de 1994 en el cual dos hackers "lograron tener acceso a toda la información" sobre los sistemas de computación del Centro de Desarrollo Aeronáutico de Rome, el laboratorio que la fuerza aérea norteamericana tiene en esa localidad, en el Estado de Nueva York, donde el Departamento de Defensa desarrolla algunas de sus investigaciones más importantes en materia de sistemas de armamentos.
El informe indicó que los hackers exploraron a diestra y siniestra las redes de computación durante varios días y robaron datos sobre los métodos empleados por los comandantes de la fuerza aérea para retransmitir informaciones confidenciales durante una guerra.
Operando por medio de Internet y valiéndose de diversos conmutadores telefónicos en América del Sur, los hackers también utilizaron las computadoras del laboratorio como "plataforma de lanzamiento para atacar otras redes informáticas militares, gubernamentales, comerciales y académicas en todo el mundo", incluyendo la base de la fuerza aérea norteamericana Wright-Patterson, en Ohio, y el Centro de Vuelos Espaciales Goddard, en Greenbelt, Maryland.
Uno de los hackers, de nacionalidad británica y cuyo nombre en código era Datastream Cowboy, fue detenido más tarde en Inglaterra. Las autoridades sostuvieron que jamás conocieron la nacionalidad del otro hacker, cuyo nombre en código era Kuji y que nunca fue aprehendido.
Riesgo de espionaje
"Puede que haya habido alguno que otro riesgo para la seguridad nacional en relación con el incidente del Centro de Desarrollo Aeronáutico de Rome -añadió el informe-. Oficiales de la fuerza aérea nos comentaron que por lo menos uno de los hackers quizás haya estado trabajando para un país extranjero, interesado en obtener datos e informaciones relacionados con aspectos militares en áreas en las que la fuerza aérea ha desarrollado investigaciones avanzadas." El país extranjero no fue identificado en el informe.
En otros dos incidentes registrados entre abril de 1990 y mayo de 1991, hackers de los Países Bajos irrumpieron en las redes de computación en 34 sitios del Departamento de Defensa y examinaron los sistemas de correo electrónico de varios funcionarios del Pentágono, extrayendo todos los mensajes que contenían palabras clave, como "nuclear", "armas" o "misil".
El investigador de la Oficina de Contabilidad General que supervisó el informe, Jack Brock Jr., dijo en su testimonio ante la Subcomisión Permanente del Senado en materia de Investigaciones que, según ciertas informaciones, más de 120 naciones están desarrollando "técnicas de guerra informática" que podrían "permitir a nuestros enemigos tomar el control de redes públicas de las cuales el Departamento de Defensa depende para sus comunicaciones".
"Hoy no es necesario que los países sean superpotencias militares que tengan colosales ejércitos, fuerzas navales o escuadrones de cazabombarderos para lograr una ventaja competitiva -expresó Brock-. Lo único que necesitan para robar informaciones delicadas o para desactivar computadoras militares es una computadora de 2000 dólares, un módem y estar conectados a Internet".
Los investigadores manifestaron que el Pentágono se había vuelto vulnerable frente a esos ataques por depender tanto de las computadoras y de Internet, un sistema que sus propios analistas crearon en la década del setenta.
"Los sistemas de computación del Departamento de Defensa son particularmente susceptibles a un ataque a través de las conexiones en Internet, red que el Pentágono utiliza para promover y mejorar la comunicación y la distribución de informaciones", agregó el informe.
El Pentágono se vale de Internet para distribuir correo electrónico y otras informaciones. Durante la Guerra del Golfo, recurrió a Internet para comunicarse con las fuerzas aliadas y para reunir y distribuir informaciones de los servicios de inteligencia.
(Traducción de Luis Hugo Pressenda)
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