
Brasil: fallo en caso estremecedor
Una joven fue sentenciada a 39 años de cárcel por el homicidio de sus padres
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SAN PABLO.- Casi cuatro años atrás, el ingeniero Manfred von Richtofen y su esposa, la psicóloga Marísia, aparecieron muertos a golpes en su cama. Ayer a la madrugada, la hija de la pareja, su novio y el hermano de él fueron condenados a casi cuarenta años de prisión por homicidio, desenlace de un caso que conmocionó a Brasil.
Según la sentencia, Suzane von Richtofen, la hija, que tenía 18 años en la fecha del crimen, planeó junto con su novio el asesinato de sus padres para quedarse con los bienes familiares -un patrimonio de poco más de US$ 900.000- y poder tener una vida independiente.
El caso conmocionó a los paulistas porque el ingeniero Manfred von Richtofen era director de la compañía estatal que construye y administra rutas de San Pablo (Dersa) e integrante de la elite de la ciudad. Plagado de detalles macabros, el asesinato se convirtió en la historia policial más comentada de los últimos años.
El 31 de octubre del 2002, Suzane, su novio Daniel Cravinhos y el hermano de éste, Christian Cravinhos, ambos de 25 años actualmente, entraron a la madrugada en la casa familiar. Suzane subió para guiar a los hermanos al cuarto de sus padres. Ellos ingresaron y con barras de hierro los masacraron a golpes.
Al salir de la casa, los tres se llevaron algunos miles de dólares que estaban guardados, y la pareja se fue a un hotel alojamiento, donde pidieron la suite presidencial y se quedaron hasta la madrugada.
En el sepelio de los padres, transmitido por los noticieros, aparecía una llorosa Suzane, acompañada por Daniel, el novio. Pocos días después, el hermano de Daniel compró una moto con 10 mil dólares en efectivo. La policía sospechó y, al ser interrogados, los tres confesaron el crimen.
Pero a partir de ese momento se iniciaron años de acusaciones y revelaciones. Los hermanos y Suzane se enfrentaron: la defensa de ella decía que ellos la habían inducido y que había cometido el crimen "por amor" a su novio, que se lo pedía. La defensa de ellos aseguraba que ella los había convencido de perpetrar el crimen. Los tres eran consumidores de drogas. Daniel le decía a Suzane, según ella, que un espíritu se le aparecía y le decía que tenían que eliminar a sus padres. La defensa de ellos aseguraba que, en realidad, Suzane les pidió que cometieran el crimen porque su padre abusaba de ella.
Autora intelectual
Después de cuatro años, los tres fueron condenados ayer a 39 años y medio de prisión por doble homicidio calificado y por fraude procesal, por haber alterado intencionalmente la escena del crimen. Ella fue considerada la autora intelectual.
Al escuchar la sentencia, los hermanos Cravinhos comenzaron a llorar. Suzane se quedó con la cabeza baja, sin reaccionar. La fiscalía pidió 50 años para cada uno, aunque el tiempo máximo de reclusión admitido en el Código Penal es de 30 años, de los cuales pueden llegar a cumplir 20 como máximo.
Los bienes familiares fueron heredados por el hermano de Suzane, Andreas, que hoy tiene 19 años, y que no participó del crimen. Antes de dirigir el asesinato de sus padres, Suzane había dejado a su hermano en un cibercafé.



