
Buscan develar cuánto dinero tenía realmente Montesinos
Se estima que su fortuna podría llegar hasta los mil millones de dólares
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LIMA.- Vladimiro Montesinos continuaba ayer negándose a declarar y a comer mientras permaneciera recluido en la prisión de la Base Naval de El Callao. En tanto, uno de los mayores intereses de la justicia peruana ahora es develar cuánto dinero obtuvo por medios ilícitos el ex asesor de Inteligencia del destituido presidente Alberto Fujimori. ¿Cuántos millones de dólares tenía realmente el "Doc"?
Fuentes judiciales afirman que Montesinos logró amasar una fortuna de al menos US$ 500 millones, pero por los movimientos financieros que él y sus numerosos testaferros realizaban, además de las propiedades a nombres de ellos, algunos analistas estiman que la cifra podría alcanzar los US$ 1000 millones.
Por lo pronto, la fiscal de la Nación, Nelly Calderón, presentó hace dos semanas una denuncia por enriquecimiento ilícito contra Montesinos en la que especificó que se han hallado US$ 264.082.913 a nombre suyo y de algunos de sus testaferros (como su esposa, Trinidad Becerra; su amante, Jacqueline Beltrán; una de sus hijas, Silvana Montesinos; su hermano Orlando, y sus amigos Matilde Pinchi Pinchi, Víctor Alberto Venero, Nelly Tovar, Ilian Weil Levy y Juan Valencia, entre otros).
La Nación tuvo acceso al documento que detalla dónde y cómo estaba repartido ese dinero. En cuentas de bancos peruanos había sólo US$ 25.176.000, mientras que la mayor parte se encontró en entidades financieras del extranjero. En Suiza se hallaron cuentas por US$ 77.171.000, en tanto que en bancos de Gran Caimán, Estados Unidos, Uruguay y España las cantidades ascienden a US$ 109.301.426.
A estas jugosas cuentas se deben añadir también las propiedades del ex asesor fujimorista: tres departamentos, una casa y un garaje-estacionamiento en Lima, una casa en el balneario Playa Arica y un lujoso condominio en el Delta de Buenos Aires (valuado en US$ 1.555.800).
Amante de la música clásica, los trajes y los zapatos de punta italianos, el "Rasputín" de Fujimori también poseía una gran colección de relojes de diamantes, varios disfraces y teléfonos satelitales. Muchas de sus pertenencias fueron encontradas en la casa de Playa Arica (valuada en US$ 2.000.000), el "nido de amor" que compartía con su amante, Jacqueline Beltrán (hoy arrestada y procesada por cómplice) y sus dos perros, Stallone y Candy. Entre pasadizos secretos, túneles y otros escondites propios de una novela negra, el superagente Montesinos guardaba con recelo los frutos de su "trabajo".
Otras fuentes
Sin embargo, todo esto es tan sólo la parte "blanqueada" de su fortuna. Por la importancia de sus movimientos de dinero, Montesinos manejaba efectivamente cifras superiores, ya sea personalmente o por medio de sus socios en el crimen.
En el Servicio de Inteligencia Nacional (el temido SIN, apodado el "Pentagonito") contaba con un presupuesto anual de US$ 100 millones, de cuya disposición no daba explicaciones. Además, mensualmente desviaba US$ 15 millones de las fuerzas armadas y la policía para beneficio propio, cobraba comisiones o cuotas a proveedores del SIN y a traficantes de armas y drogas por US$ 100 millones, manejaba los US$ 1000 millones de la Caja de Pensión Militar y, por último, recibió de Fujimori, "por los servicios prestados", una indemnización de US$ 15 millones. Demasiado para un hombre que llegó a decir que vivía solamente de su humilde sueldo de funcionario (394 dólares), pero que tenía acceso a otras fuentes de ingresos por demás tentadoras.
Los seis jueces anticorrupción que tienen a su cargo los interrogatorios intentarán descubrir ahora si existen cuentas aún no descubiertas y repatriar ese dinero rápidamente.
Antes de ser trasladado a la prisión de la Base Naval de El Callao, Montesinos reveló que, desde el "autogolpe" del ´92, realizaba pagos ilegales de US$ 30.000 a la mayoría de los ministros que pasaron por el Ejecutivo. Además, pagaba US$ 15.000 a congresistas para que apoyaran las medidas del entonces gobierno reelecto.
Y aunque todo esto demuestra que el ex asesor tenía acceso a grandes sumas sin ningún problema, el lunes de la semana pasada, cuando llegó a Lima y fue presentado a su abogada de oficio, Patricia Hurtado, le aclaró con cierta sorna: "Mire que no tengo dinero para pagarle".






