
Bután es el primer país "libre de humo"
El gobierno prohibió tanto la venta de tabaco como su consumo en público
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THIMPHU.- El reino de Bután se convirtió ayer en el primer país del mundo que prohíbe fumar en público y vender tabaco y cigarrillos, con el objetivo, según declaró el gobierno, de mejorar el bienestar de la población.
La resolución fue adoptada en julio pasado por el Parlamento de este Estado, predominantemente budista y situado en la cadena montañosa del Himalaya, entre China y la India. La norma regía desde entonces en casi todo el país y ayer se extendió a Thimphu, la capital.
El primer ministro Lyonpo Yeshey Zimba anunció ayer la medida ante miles de personas y alegó motivos religiosos, sanitarios y económicos. A su vez, en un gesto simbólico, prendió fuego a una pila de cigarrillos.
"Es por el bienestar de la gente, para proteger el medio ambiente y preservar nuestra cultura", dijo por su parte Lily Wangchuk, vocera de la embajada de Bután en Nueva Delhi.
Aquellos que no puedan librarse del hábito pueden importar el tabaco para uso personal, pero con un impuesto del 100 por ciento, y sólo podrán fumar en sus hogares. Los negocios que desafíen esta prohibición se enfrentan a multas desde 10.000 ngultrum (227 dólares/175 euros), en un país en el cual el ingreso mensual promedio del reino es de 16 dólares, y los que repitan la violación podrían arriesgarse a perder su licencia comercial.
Las autoridades calculan que aproximadamente el 1 por ciento de los poco más de dos millones de habitantes del país consume tabaco. "Ahora voy a tener que pagar más para fumar. Se convertirá en un lujo", se quejó Prem Dorji, residente de la localidad de Samdrup Jhongkhar.
Bután está gobernado por una monarquía que cree en los controles rígidos. El rey Jigme Singye Wangchuck siempre trató de preservar los hábitos alimentarios, la práctica del deporte nacional (el tiro con arco) y la vestimenta tradicional.
Este pequeño país, que tiene algunas de las montañas y valles más bellos del mundo y cuya economía depende fundamentalmente de la agricultura, no autorizó el ingreso de visitantes extranjeros hasta la década del 70, para evitar la erosión de su cultura, y aún hoy el turismo sigue siendo muy restringido. La televisión estuvo prohibida hasta 1999 por la misma razón.
La restricción del consumo de tabaco y opio también es una tradición centenaria en el reino. Ya en 1640, el fundador del Bután moderno, el monje guerrero Shabdrung Ngawang, promulgó la primera prohibición de fumar en edificios públicos. Por otra parte, desde hace varios años, Bután decretaba días "sin tabaco" y las comunidades locales otorgaban medallas a las personas que registraran éxitos en el combate contra el tabaquismo.
Uno de los promotores de la campaña para la veda del tabaco es el director de Salud de Bután, Gado Tshering, quien dice estar alarmado por el creciente número de jóvenes butaneses que adquieren el hábito de fumar.
Tshering sostiene que no es justo que los servicios de salud, gratuitos para todos los ciudadano s, terminen "subsidiando los malos hábitos de la gente".




