Colombia entera despidió a Garzón
Una multitud participó ayer del funeral portando carteles que pedían el fin de la violencia; aún no hay detenidos
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BOGOTA.- Decenas de miles de personas desfilaron ayer ante el féretro del humorista y periodista Jaime Garzón, asesinado anteayer en un crimen que ha merecido el repudio de todos los colombianos.
En la céntrica plaza Bolívar, flanqueado por el Congreso nacional y la catedral de Bogotá, una multitud se congregó desde la mañana y desfiló durante todo el día frente al ataúd de Garzón, cubierto con la bandera amarilla, azul y roja de Colombia.
El asesinato de Garzón, abogado y periodista de 36 años, estremeció al país entero y dejó perplejos a todos los sectores ante un asesinato ya no de un personaje político, sindical o de derechos humanos, como los que durante años se han sucedido aquí, sino de un joven humorista aparentemente inofensivo para los grupos armados.
"Ojalá ésta fuera la última muerte violenta" en el país, dijo Gloria Cecilia Hernández, compañera del humorista los últimos 16 años. "Este país esta saturado de violencia... debemos parar", agregó en medio de la interminable fila de personas que avanzaba hasta la urna de Garzón para, por unos pocos segundos, darle una última despedida con pañuelos blancos y pequeños carteles en los que se leía "no más" a la violencia.
La multitud que acompañó el cortejo fue tan grande, que al norte de Bogotá se derrumbó un puente peatonal causando la muerte de dos personas y al menos 12 heridos.
El velatorio del humorista se realizó en el Congreso, en medio de un llamamiento de grupos no gubernamentales y colegas para protestar por el asesinato.
Condolencias de Pastrana
Entre los que acudieron a presentar sus condolencias estuvo el presidente Andrés Pastrana, que temprano acudió al edificio del Congreso, cuyo frente fue decorado con largos listones blancos sobre los cuales se colgaron cintas verdes, símbolos aquí de paz.
Allegados a Garzón han dicho que en las dos últimas semanas el humorista recibió llamadas por su celular, a su casa y a su trabajo en las que una voz masculina que se identificaba como representante de grupos paramilitares lo amenazaba con que no llegaba vivo a este domingo.
"Temía, y por eso estaba gestionando entrevistarse con ellos", narró Aída Luz Herrera, directora de información de Radionet, la cadena radial para la cual trabaja Garzón desde el nacimiento de la emisora, en enero de 1997.
"La muerte de Jaime es la más clara demostración de estupidez de un pueblo que se desangra sin saber por qué", agregó Herrera, asegurando que el martes último Garzón le contó que ese mismo día había mantenido una conversación radial con Carlos Castaño, líder de las bandas paramilitares. Durante la conversación, ambos acordaron entrevistarse este fin de semana, agregó Herrera.
Castaño envió anteanoche un mensaje a una cadena radial rechazando vinculaciones con el asesinato, por el cual las autoridades han ofrecido una recompensa de 500 millones de pesos colombianos (unos 270.000 dólares) a quien ofrezca información que conduzca a la localización de los autores del crimen.
Pero hasta ahora no se han producido detenciones, y el general de la policía, Argemiro Serna, desmintió que hayan sido capturados cuatro sospechosos de participar en el asesinato.
Testigos del homicidio dijeron que dos hombres en una motocicleta dispararon contra el periodista. Serna precisó que "desde el viernes" la institución decomisó "unas 300 motocicletas, pero hasta el momento no hay ningún detenido".
Agregó que una versión sobre la captura de los hombres en un hotel de Bogotá pudo ser "una mala interpretación de los medios de comunicación", cuando se informó sobre el decomiso de las motos y algunas armas de fuego.
El general Serna informó que se realizan operativos para dar con los autores del asesinato, que incluyen la distribución de un identikit del sospechoso del crimen. Un retrato hablado de uno de los pistoleros -un hombre blanco de mediana edad y rasgos perfilados- está siendo difundido por las autoridades.
Hasta ahora, sin embargo, la autoría del crimen no ha sido claramente establecida ni reclamada por ningún grupo.
Oleada
BOGOTA (Reuters).- La muerte a balazos del humorista más querido de Colombia podría desatar una nueva ola de asesinatos políticos, en busca de torpedear las conversaciones de paz con los rebeldes marxistas, dijo ayer un ex líder guerrillero y actual legislador colombiano. Antonio Navarro Wolff, ideólogo del ahora disuelto movimiento M-19, culpó a los extremistas de derecha del asesinato de Garzón. El humorista era parte de un grupo de personalidades civiles que buscaban formas de iniciar otra vez las conversaciones de paz.




