Cómo es la situación del chileno acusado de homicidio que se fugó de Malasia

Felipe Osiadacz escapó la semana pasada del país donde estaba procesado, y ahora en Chile se habla de cuál puede ser su futuro
Felipe Osiadacz escapó la semana pasada del país donde estaba procesado, y ahora en Chile se habla de cuál puede ser su futuro
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23 de abril de 2019  • 17:56

El joven chileno Felipe Osiadacz se hizo conocido en agosto de 2017 porque junto a su compañero Fernando Candia fue acusado de homicidio y estuvo a punto de ser ahorcado en Malasia. Ambos muchachos se salvaron de tal pena declarándose culpables, pero, luego de cumplir 16 meses en una prisión de Kuala Lumpur -capital malaya- se encontraban aún bajo proceso y en libertad condicional en aquel país.

El asunto es que Osiadacz volvió a recorrer los portales de noticias del mundo esta semana al saberse que, aún contraviniendo las leyes de Malasia, se había fugado de dicha nación y había arribado a Chile el pasado viernes por la mañana. Ahora, diferentes juristas y funcionarios chilenos opinan sobre el futuro judicial del joven, que, si bien rompió su libertad condicional en la nación donde fue condenado, no tiene ningún conflicto legal en su propio país.

El joven chileno, de 27 años, que junto a su ocasional compañero de viaje habían sido condenados por el crimen de una travesti en la recepción del hostel donde se hospedaban -homicidio que fue considerado accidental-, había huído de la península de Malaca aparentemente a través de un vuelo que realizó desde Indonesia o Singapur hacia Bélgica.

Aunque los detalles de su partida están todavía bajo reserva, se cree que el joven utilizó para partir de Malasia su pasaporte chileno, que no pudo ser objetado ya que Osiadacz había ingresado a dicho país utilizando su pasaporte español.

El joven pudo aprovechar con astucia su doble ciudadanía, y desde Bélgica se tomó un vuelo de Iberia que lo depositó en el aeropuerto de Pudahuel, en Santiago de Chile, a las 7.30 de la mañana del pasado viernes. Este arribo fue confirmado horas después con un comunicado de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores chileno.

El futuro de Osiadacz

Si bien la Cancillería chilena reconoció en su comunicado que mantenía un "absoluto respeto por las decisiones adoptadas por los tribunales de justicia de Malasia", también aclaró que "el señor Osiadacz es ciudadano chileno y, por ende, la Constitución y el derecho internacional reconocen su derecho a ingresar a su país, considerando que al momento de su ingreso no existía orden de detención pendiente en Chile ni tampoco de carácter internacional".

En declaraciones al medio trasandino La Tercera el experto en derecho internacional Francisco Leturia expresó que si Osiadacz entró a Chile con sus papeles en regla lo hizo "correctamente. Si escapó de mala manera es un delito que no le corresponde investigar ni perseguir a Chile".

A su vez, el académico constitucionalista de la Universidad Diego Portales de Chile indicó al mismo medio: "Chile no extradita personas a países que tengan pena de muerte". Añadió también que el chileno que se quedó en Malasia "no responde por lo que haga o deje de hacer otra persona".

Samuel Fernández, otro académico en derecho internacional, señaló "muy difícil" que Malasia pida la extradición del joven por romper un arraigo. Consideran que, en general, ese pedido "normalmente se hace por delitos mayores".

Como están las cosas, el futuro del joven Osiadacz parece continuar en Chile, ya que no correría riesgos de ser extraditado a Malasia, según consignaron los especialistas. La situación de su compañero Fernando Candia, en tanto, parece ser más incierta. En principio, deberá permanecer en el país asiático al menos hasta que finalice su procesamiento y, con ello, su libertad condicional.

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