Contreras desvinculó a Pinochet del caso Letelier

Por Federico Quilodrán Corresponsal en Chile
Por Federico Quilodrán Corresponsal en Chile
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25 de marzo de 2000  

SANTIAGO.- Mientras el encarcelado general Manuel Contreras, quien fuera jefe de la temida policía secreta, negó que Augusto Pinochet hubiera ordenado el asesinato del ex canciller Orlando Letelier, el gobierno trató de poner límites a los militares.

Contreras negó por medio de su abogado Humberto Neumann que Pinochet hubiera dado la orden de eliminar a Letelier, como lo sostiene su lugarteniente Pedro Espinoza en una declaración jurada revelada por la periodista Patricia Verdugo.

Neumann sostuvo que analizó con Contreras el documento de Espinoza y que mantiene su adhesión a una declaración en la que no inculpa a Pinochet.

Según su abogado, Contreras estaría dispuesto a conversar con los dos fiscales que se encuentran en Chile como parte de la reactivación en los Estados Unidos del proceso por el atentado a Letelier, en el que también murió su asistente norteamericana Ronni Moffitt.

Neumann dijo que su defendido, que cumple su condena de 7 años, también entregó una declaración jurada, pero que por ahora no será dada a conocer. Tras su polémico paso por la policía secreta, se dijo que Contreras habían enviado baúles de documentos fuera del país para protegerse.

En forma oficial, sin embargo, el interrogatorio de Contreras no lo pueden hacer los fiscales, por cuanto no están autorizados para realizar indagaciones en Chile.

Los abogados de Espinoza, por su parte, también trataron de aplacar el revuelo que causó la revelación de su defendido. El abogado Jorge Balmaceda atribuyó a una "ironía" de Espinoza haber sostenido en el documento que el crimen había sido por encargo del ex dictador.

Por su parte, el ministro de Defensa, Mario Fernández, dijo a los más altos mandos militares en alusión a las pasadas violaciones a los derechos humanos que "no podemos liberarnos de los lastres del pasado alimentando la ilusión de que no existen".

"Hacerlo como corresponde, con apego a la verdad y a la justicia, permitirá que nuestras fuerzas armadas restauren en plenitud la legitimidad ante la sociedad, que requieren para que la función de la defensa que les es propia no sea cuestionada o despreciada", agregó Fernández.

Inquietudes

Los militares habían expuesto previamente al presidente Ricardo Lagos sus opiniones e inquietudes. Ahora le tocó el turno al gobierno hacer oír su voz, que lo hizo por intermedio de Fernández, con motivo de la inauguración del año lectivo de las academias de guerra de las tres ramas castrenses.

Fernández reconoció que su exposición le puede resultar incómoda a los jefes militares. El jefe del Ejército, general Ricardo Izurieta, se negó molesto a formular comentarios al término de la ceremonia y cuando Fernández terminó de hablar aplaudió fríamente e hizo un mohín.

Pero Fernández coincidió con Izurieta en la conveniencia de mantener prudencia en la actual coyuntura.

El titular de la Defensa también expresó el propósito de impulsar una modificación legal para restablecer facultades presidenciales para remover a los jefes militares y terminar con una ley que otorga a las fuerzas armadas el 10% de las ventas de cobre, el principal producto de exportación del país.

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