Coronavirus: resolver el misterio de por qué no afecta a los chicos puede ser clave

En China, solo el 2,4% de los casos reportados fueron niños
En China, solo el 2,4% de los casos reportados fueron niños Fuente: AFP
Joel Achenbach
William Wan
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10 de marzo de 2020  • 15:55

WASHINGTON.- Uno de los pocos consuelos de la propagación del coronavirus es que deja prácticamente indemnes a los chicos pequeños, y según los virólogos, ese misterio puede entrañar pistas cruciales sobre el funcionamiento del virus.

En China, solo el 2,4% de los casos reportados fueron chicos, y solo el 0,2% de los casos reportados fue de chicos que enfermaron gravemente, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). De hecho, China no ha informado de un solo chico muerto por la enfermedad del Covid-19.

Pero el nuevo coronavirus ha demostrado ser especialmente implacable con el otro extremo del espectro etario: según la OMS, para los mayores de 80 años, la tasa de letalidad del virus en China es del 21,9%, o sea que más de 2 de cada 10 octogenarios que enferman de coronavirus, finalmente mueren. Para las personas de entre 10 y 39 años, la tasa de letalidad es del 0,2%, según un análisis de la historia clínica de 44.672 casos confirmados.

Eso significa que el nuevo coronavirus se comporta de manera muy diferente de otros virus, como la gripe estacional, que suelen ser especialmente peligrosas para los muy pequeños y los muy mayores.

"En enfermedades respiratorias, como esta, la curva de letalidad suele tener forma de U: en una punta de la U están los niños pequeños, cuyos sistemas inmunológicos todavía no han terminado de desarrollarse, y en el otro extremo están los muy viejos, cuya inmunidad ya está debilitada", dice Vineet Menachery, virólogo de la Universidad de Texas. "Pero este virus es raro: a la U le falta por completo una de sus patas".

Fuente: Reuters

Descubrir por qué los chicos no son afectados puede conducir a enormes avances para entender por qué sí afecta y enferma a otros grupos etarios, dice Frank Espers, pediatra especializado en infectocontagiosas de la Clínica Pediátrica de Cleveland. Espers y sus colegas se están planteando varias preguntas: ¿La severidad de la infección está relacionada con la exposición previa de los pacientes a otras enfermedades? ¿Tienen que ver con el modo en que nuestro sistema inmunológico cambia con los años? ¿O es efecto del daño que la contaminación acumulado provoca en los pulmones a lo largo de los años?

"O tal vez no tenga nada que ver con el virus y todo esté relacionado con el huésped, con la condición subyacente de sus pulmones, la diabetes o la hipertensión", dice Espers, que estudia las infecciones respiratorias de origen viral y las enfermedades nuevas. "Descular los factores que están en juego en este caso sería extremadamente útil en muchos sentidos."

Brotes anteriores

Los brotes anteriores de coronavirus también esquivaron misteriosamente a los más jóvenes. Durante el brote de SARS de 2002, donde murieron 774 personas, no murió ni un solo niño. Y desde 2012, cuando arrancó el letal brote del coronavirus del MERS, murieron 857 personas, y apenas unos pocos niños manifestaron síntomas.

Para entender por qué, en su laboratorio de Texas, Menachery está inoculando ratones con el virus del SARS, primo hermano del nuevo coronavirus. Los ratones bebés se deshacen de la infección, pero en los ratones más viejos, la enfermedad consume los pulmones y causa estragos en el cuerpo.

"Ese daño para el cuerpo obedece más a una respuesta excesiva del sistema inmunológico que a la infección en sí", dice Menachery. "Es como si ante una contravención banal la policía respondiera con un grupo comando con armas de guerra."

Fuente: Reuters - Crédito: Remo Casilli

La respuesta que ni él ni otros han respondido hasta el momento es por qué el ratón bebe sale indemne.

Algunos expertos han reflotado la teoría de que como los niños están tan fuertemente expuestos a otros cuatro coronavirus más benignos, que circulan estacionalmente todos los años y causan el resfrío común, podrían tener una especia de sistema inmunológico reforzado. Pero ese argumento hace agua, ya que los adultos también se contagian los coronavirus comunes, y además, el sistema inmunitario de los niños, especialmente los menores de cinco años, no ha terminado de desarrollarse, lo que debería hacerlos más vulnerables, y no menos.

"Si se corrobora que los niños son menos propensos a infectarse, entonces sospecho que hay algo más de tipo mecánico que inmunológico detrás de eso", dice el pediatra Espers. "Tal vez los receptores en el cuerpo o en los pulmones de los niños interfiera con la capacidad del virus de adherirse."

"Todo esto demuestra lo poco que sabemos del virus", dijo Stuart Weston, virólogo de la Universidad de Maryland que viene testeando drogas antivirales para el posible tratamiento del nuevo coronavirus. "Ahora el foco está puesto en las vacunas y el tratamiento, pero hay un montón de preguntas que piden respuesta a largo plazo, si queremos entender realmente como funciona el virus."

¿Hay que cerrar las escuelas?

En base a toda esta información, ¿vale entonces la pena cerrar las escuelas?

Como hubo tan pocos casos de niños enfermos, muchos especulan que simplemente son menos propensos a infectarse.

Pero muchos epidemiólogos sospechan que la levedad de los síntomas tal vez simplemente esté enmascarando que hay tantos niños infectados como adultos. Los nuevos datos publicados esta semana por los investigadores chinos muestran que las autoridades que buscan casos de coronavirus en base a los síntomas hallaron una incidencia menor de la enfermedad entre los niños. Pero cuando buscan en función de un rastreo de contactos –testeando a personas que tuvieron contacto con casos confirmados–, el resultado revela que los niños se contagian tanto como los adultos.

"Gracias al estudio de las pandemias, sabemos que cerrar las escuelas puede ser un método efectivo para desacelerar el contagio, porque los chicos suelen ser grandes transmisores de las infecciones, contagiando a padres, familiares y a otros miembros de la comunidad", dice Caitlin Rivers, epidemiólogo del Centro John Hopkins de Seguridad Sanitaria.

Rivers señala que tal vez algunos distritos escolares tengan que cerrar los establecimientos a medida que el personal docente y no docente se vaya enfermando. "Lo más probable es que terminemos cerrando las escuelas para proteger a los adultos y al personal."

(Traducción de Jaime Arrambide)

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