Correa intervino dos canales de TV ecuatoriana
La medida, que afecta a las estaciones Gamavisión y TC Televisión, fue ordenada por el presidente de Ecuador para combrobar si son propiedad de un grupo que quebró bancos
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QUITO (Reuters).- Ecuador intervino hoy dos canales de televisión dentro de una operación de incautación contra un grupo empresario por la quiebra de un banco, en una medida que provocó la renuncia del ministro de Finanzas y se semeja al avance estatal que realizó el gobierno venezolano de Hugo Chávez sobre la televisora RCTV que ordenó cerrar.
La intervención, que afecta a las estaciones Gamavisión y TC Televisión, ambas de señal abierta a nivel nacional, fue tomada por la estatal Agencia de Garantía de Depósitos (AGD) para comprobar si son propiedad del grupo Isaías, que protagonizó una quiebra bancaria hace una década.
La medida, que según los canales de televisión es un ataque a la libertad de prensa, provocó la peor caída en los bonos ecuatorianos, con los inversores atemorizados a una radicalización en los planes del presidente Rafael Correa de llevar a su país hacia el socialismo.
El mandatario, que desde que asumió en enero del año pasado prometió renegociar la deuda externa del país y dar al Estado mayor poder sobre la economía, nombró a una ex gerente de la AGD, Wilma Salgado, para reemplazar en el Ministerio de Finanzas al saliente Fausto Ortíz, quien se negó a avalar la incautación dictada por el organismo.
La AGD también tomó las instalaciones de otras 193 empresas, incluidas un canal de cable, firmas camaroneras, agrícolas y petroleras, para comprobar si aún son propiedad del grupo Isaías, que llegó a ser uno de los más importantes del país hasta que la crisis bancaria de 1998 llevó a la bancarrota a su unidad Filanbanco.
"Mientras más rápido podamos subastar, licitar esos bienes y resarcir a los depositantes, en horabuena, tanto mejor", dijo Correa, dando por descontado que los bienes aún formarían parte del grupo económico.
Las empresas incautadas, que pasarán a un fideicomiso, tienen derecho a iniciar un proceso de impugnación para aclarar su vinculación con el grupo económico, según Salgado, quien señaló que la medida afectará también a las empresas que han pasado a manos de terceros.
Los principales accionistas del grupo Isaías se radicaron en Estados Unidos tras la quiebra bancaria. La justicia ecuatoriana ha pedido su extradición, acusados de peculado.
Fortalecer la popularidad. Decenas de policías permanecían desde horas de la madrugada en el interior de los canales, que transmitía programas grabados, en medio de protestas de los empleados y esporádicos apoyos de la población a la medida del líder nacionalista.
Según analistas, la incautación podría fortalecer la popularidad de Correa de cara a una consulta popular que planea realizar en septiembre sobre una nueva Constitución.
"Es una motivación para tratar de captar el descontento de la población con los bancos y propiciar la votación del ´Sí´ en el referendo ante la caída del respaldo en las encuestas", dijo el analista político, Vladimiro Alvarez.
Correa rechazó asociar la medida con la proximidad del referendo, argumentando que puso fin "a la pesadilla del atraco bancario". La crisis bancaria, que llevó al país a dolarizar su economía en el 2000, golpeó la confianza de la población en el sistema financiero y desprestigió a los grupos empresarios propietarios de las entidades fallidas.
Correa designó a dos administradores al frente de las estaciones de televisión, que aplicarán una nueva línea editorial que no fue precisada.
Ataque a la prensa. El presidente de Gamavisión, Alvaro Dassum, explicó a periodistas que su estación no es propiedad del grupo Isaías. "El Gobierno quiere callar a medios de comunicación que se han dedicado a decir la verdad", afirmó Dassum en referencia a críticas lanzadas por Correa contra medios que cuestionaron su estilo duro para implementar su plan socialista.
Los dos canales intervenidos no tenían un fuerte discurso opositor, aunque realizaban críticas al Gobierno. En medio de la medida, la cancillería de Ecuador dijo en un comunicado que entregó información adicional a Estados Unidos para agilizar los trámites de extradicción de los hermanos William y Roberto Isaías Dassum, líderes del grupo económico, quienes permanecen en ese país desde la quiebra del banco.
"Ecuador reiteró a los representantes del Departamento de Estado la importancia de la tramitación del pedido, cuyos implicados, de ser declarados culpables, habrían perjudicado al Estado en más de 600 millones de dólares", agregó.





