Desbarataron en Andalucía otro comando de ETA
La policía española desbarató a la segunda célula separatista en menos de una semana
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SEVILLA.- La caída de los presuntos miembros del comando Andalucía, uno de los más buscados de ETA, marca un nuevo revés para la organización separatista vasca, dos días después del desmantelamiento de otro importante comando en el norte del país.
Tres presuntos activistas españoles fueron detenidos ayer en la madrugada en un departamento de Sevilla, siete horas después de la captura, en la vecina ciudad de Alcalá de Guadaira, de dos franceses que transportaban 240 kilos de explosivos y 30 granadas en una camioneta.
En el domicilio de los tres activistas españoles, la policía descubrió igualmente 350 kgs de explosivos. En total, los 590 kgs de explosivos interceptados, de tipo amonal y amosal, representan una captura récord en España, según la agencia Vasco-Press.
ETA tenía en Andalucía "un auténtico arsenal", afirmó en una conferencia de prensa en Sevilla el ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, quien añadió: "Hoy todos estamos aliviados y alegres porque hemos evitado las consecuencias".
Las autoridades atribuyen al comando Andalucía un total de 13 acciones armadas que causaron cuatro muertos en el transcurso de los dos últimos años.
"Sabemos que estamos en el camino acertado.Cuando se oyen palabras de diálogo o negociación y al mismo tiempo aparecen doscientos o trescientos kilos de explosivos, se sabe de lo que se está hablando:no se puede dialogar", afirmó, por su parte, el presidente del gobierno español José María Aznar.
Al parecer, el material explosivo decomisado iba a ser entregado a los tres etarras españoles por sus dos compañeros franceses, residentes en el País Vasco francés, para ser utilizado en atentados de gran envergadura.
Asesinatos de concejales
El comando Andalucía desarrolló una intensa actividad terrorista en los últimos dos años. La policía atribuyó ayer a los detenidos el asesinato en Sevilla del concejal del Partido Popular (PP) Alberto Jiménez Becerril y de su esposa, en enero último.
Mayor Oreja también los responsabilizó de otros atentados, como el ocurrido el 10 de febrero de 1997, cuando la explosión de un coche-bomba en Granada mató a un empleado civil de la fuerza aérea y señaló que la captura de estos etarras supone "un profundo sentimiento de alivio y alegría para todos los que deseamos la paz".
Voluntad negociadora
El ministro se preguntó además por la supuesta voluntad negociadora de ETA cuando, con esta operación, se demuestra su intención de continuar realizando atentados.
Uno de los detenidos, Mikel Azurmendi, alias Hankas, formó parte del comando Madrid y, entre otras acciones, se le atribuye la vigilancia del domicilio del presidente del gobierno español, José María Aznar, cuando era jefe de la oposición.
Aznar salió ileso de un atentado con coche-bomba perpetrado el 19 de abril de 1995 cuando salía de su domicilio particular en Madrid.
La operación de ayer se produjo dos días después de que la Guardia Civil desmantelara el comando Araba de ETA, que actuaba en la provincia vasca de Alava, en el norte de España, y detuviera a trece de sus integrantes.
Tras conocerse las detenciones, el vicepresidente primero del gobierno, Francisco Alvarez Cascos, dijo que "no se debe trasladar ninguna sensación de conformismo a la sociedad española, sino activar el estado de precaución para evitar un respuesta de ETA".
El dirigente socialista Ramón Jáuregui expresó la "satisfacción y alegría" de su partido por las detenciones de Sevilla, que a su juicio favorece "extraordinariamente" la pacificación del País Vasco y de toda España.
La alcaldesa de Sevilla, Soledad Becerril, aseguró que el material explosivo incautado es "enorme, de una gran envergadura y extraordinaria importancia, con el que podrían haber cometido actos de terribles consecuencias".
ETA asesinó aproximadamente a 800 personas desde que hace treinta años inició la lucha armada para conseguir la independencia del País Vasco.
Presencia extranjera
MADRID (AFP).- La detención en Andalucía de dos franceses, Jean Joseph Esnal y David Claude Gramon, que transportaban más de 100 kilos de explosivos presuntamente destinados a ETA, ejemplifica el importante papel desempeñado por los extranjeros en la organización armada vasca.
Según la agencia vasca Vasco Press, Jean Joseph Esnal sería el hermano de otro militante de ETA, Jacques Esnal, que formaba parte del comando Argala, uno de los grupos más temidos de la historia de la organización independentista.
Compuesto exclusivamente por franceses, ese comando fue desmantelado en abril de 1990 cerca de Sevilla, cuando preparaban un atentado con explosivos contra la sede de la policía de la ciudad. El comando Argala estaba dirigido por el francés Henri Parot, condenado en 1995 a 1802 años de prisión por un atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza en 1987, que causó 11 muertos, entre ellos cinco niños.
Otro francés que jugó un papel importante en el seno de ETA es Daniel Derguy, detenido en 1996 cerca de Toulouse. Considerado por las autoridades españolas como "el número uno francés de ETA militar", Derguy ocupaba un puesto de responsabilidad en el aparato logístico de la organización.
Además de los franceses, ETA contó con algunos alemanes entre sus miembros. Los últimos que fueron identificados son Fritz Gary Siemud y Renate Heike Schubbert, detenidos en Alemania el año último y acusados de haber alquilado departamentos para el comando Madrid de ETA.
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