Borrar a Evo: la campaña del gobierno boliviano para eliminar la imagen del expresidente

La semana pasada se destrozó con un martillo un busto de Morales que adornaba la entrada a un complejo deportivo en la región central de Cochabamba construido en 2015 y que llevaba su nombre
La semana pasada se destrozó con un martillo un busto de Morales que adornaba la entrada a un complejo deportivo en la región central de Cochabamba construido en 2015 y que llevaba su nombre Crédito: AP
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22 de enero de 2020  • 11:09

LA PAZ.- La crisis política que atraviesa Bolivia avanza y una de las nuevas estrategias de la oposición a Evo Morales apuntó directamente contra su imagen: decidieron demoler distintas esculturas y obras emblemáticas que llevan el nombre del expresidente.

El gabinete de la mandataria interina, Jeanine Áñez, tomó medidas para disminuir el culto a Morales. Entre las iniciativas, la semana pasada se destrozó con un martillo un busto de Morales que adornaba la entrada a un complejo deportivo en la región central de Cochabamba construido en 2015 y que llevaba su nombre. La destrucción fue celebrada por el actual ministro de Deportes, Milton Navarro, y de jóvenes críticos al exgobernante.

Durante su mandato, Morales acudía personalmente a inaugurar los escenarios y juagaba un partido de fútbol
Durante su mandato, Morales acudía personalmente a inaugurar los escenarios y juagaba un partido de fútbol

" Nosotros queremos ir contra la idolatría a Morales'', dijo el ministro Navarro. "Él fue un corrupto, un dictador, los campos deportivos no pueden llevar el nombre de alguien así", determinó. Y agregó que a partir de ahora los campos deportivos "ya no se utilizarán para eventos políticos o proclamaciones" porque Morales habría usado el deporte para poder llegar a diferentes sectores y "beneficiarse políticamente a sí mismo".

Pero eso no es todo. Este lunes se firmó un decreto que establecía que el estadio que lleva el nombre de Evo Morales dejará de llamarse así para evitar un culto hacia él. Según Áñez, Morales habría utilizado el deporte como un mecanismo para estar en campaña constantemente. "Los seguidores de Evo Morales tenían que adularlo, amarrarle los guatos (cordones) de sus zapatos, buscarle diversión para sus tiempos libres, escribir canciones e himnos para su regocijo", criticó. "Tengo certeza que con este decreto vamos a frenar el culto a la personalidad'', dijo Áñez.

El decreto se extiende a todos los ámbitos del Estado y prohíbe el uso de la imagen de altas autoridades en obras y líneas gráficas institucionales. Entre los distintos productos que veneran la figura de Morales, aún se comercializan en Bolivia elementos como paquetes de sal con su foto y otros alimentos. Según el ministro Navarro, se ordenó que su imagen también este en computadoras que se les entregaba a los profesores y en la ropa deportiva de los niños.

Lejos de mantenerse al margen, al enterarse de lo ocurrido en el estadio de Cochabamba, Morales expresó a través de Twitter: " Cuando destruyen el busto con mi imagen quieren hacer desaparecer al movimiento indígena popular".

En 2007, Morales inició un programa social que denominó "Bolivia Cambia, Evo Cumple", financiado por donaciones del entonces presidente venezolano Hugo Chávez y que luego mantuvo con recursos estatales. Con ese dinero, Morales financió canchas con césped sintético a las que luego se sumaron polideportivos, escuelas, hospitales. También inauguró los programas deportivos juveniles Plurinacionales "Evo Morales". En el informe presidencial del 2018, el expresidente dijo que en diez años del programa construyó 1763 campos deportivos con una inversión de 6353 millones de bolivianos (912.7 millones de dólares).

Las medidas que le quitan el nombre del exmandatario fueron bien recibidas entre algunos críticos de Morales, pero entre sus simpatizantes la reacción fue inversa. Por ejemplo, en El Alto rechazan estas acciones. "Yo no estoy de acuerdo con que se cambie el nombre porque al final el nombre no le hace daño a nadie", dijo Robin Higueras, quien entrena fútbol a un grupo de jóvenes en el recinto deportivo que la mayoría de los bolivianos conocen como "Ciudad Satélite", obviando el nombre de Morales.

Durante su mandato, Morales acudía personalmente a inaugurar los escenarios y juagaba un partido de fútbol, donde vestía la camiseta con el numero 10, en contra de las autoridades locales. En 2008, jugó en el estadio Hernando Siles junto a Diego Armando Maradona y otras figuras.

Agencia AP

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