Desvanecerse a plena vista, la estrategia de los barcos para esquivar las sanciones de EE.UU.

Para evitar las restricciones comerciales, muchas flotas mercantes ocultan sus actividades cada vez que cargan en los puertos iraníes
R. Bergman
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4 de julio de 2019  

NUEVA YORK.- Hace una semana, un pequeño barco petrolero se aproximó al Golfo Pérsico después de 19 días de viaje desde China. El capitán, tal como lo exigen las leyes internacionales, informó la posición, el rumbo y la velocidad de su nave, además de otro detalle crucial: el coeficiente de flotabilidad -la relación entre el volumen de obra viva y obra muerta- indicaba que el barco probablemente navegaba sin carga. Y a continuación, el Sino Energy 1, nombre del barco de bandera china, se llamó a silencio y básicamente desapareció de los radares.

Volvió a reportarse recién el domingo, cerca del lugar donde había desaparecido seis días antes, solo que ahora navegaba con rumbo este, alejándose del Estrecho de Ormuz, próximo a Irán. Si se repite el mismo patrón del pasado, el capitán pronto informará que la porción de su barco que está bajo el agua aumentó, lo que implica que la nave ahora lleva carga.

Desde que empezaron a regir las sanciones del gobierno de Donald Trump contra el petróleo y los productos petroquímicos de Irán, algunas de las flotas mercantes del mundo desafían las restricciones "apagándose" cada vez que cargan en los puertos iraníes, según los analistas que hacen un relevamiento de los datos de los barcos y de los informes de inteligencia de Israel, país que apoya las sanciones de Estados Unidos .

"Ocultan sus actividades", dice Samir Madani, cofundador de TankerTrackers.com, una empresa que usa imágenes satelitales para identificar los petroleros que atracan en puertos iraníes. "No quieren que se sepa que pasaron por Irán, para evitar las sanciones. Es así de simple".

Un tratado marítimo supervisado por una agencia de la ONU exige que los barcos de más de 300 toneladas deben contar con un sistema de identificación automática para navegar por las rutas internacionales. El dispositivo ayuda a evitar choques y a localizar la nave en operaciones de búsqueda y rescate. También permite a los países monitorear el tráfico marítimo.

Bajo las leyes internacionales, comprar y transportar petróleo iraní o sus derivados no es ilegal. Las sanciones del gobierno de Trump -que entraron en vigor en noviembre, cuando Estados Unidos se retiró del acuerdo nuclear con Irán- son unilaterales. Pero las empresas extranjeras que hacen negocios con compañías o bancos norteamericanos corren el riesgo de ser castigadas por Estados Unidos.

Según Richard Nephew, investigador de la Universidad de Columbia y supervisor de las políticas hacia Irán en el Consejo de Seguridad Nacional durante el gobierno de Barack Obama, entre otras penalidades, a las empresas extranjeras Estados Unidos podría prohibirles trabajar con bancos norteamericanos, congelar sus activos o prohibir el ingreso de sus ejecutivos a territorio estadounidense.

"Ya sancionamos a decenas de empresas estatales chinas por cuestiones vinculadas a la proliferación nuclear, misilística o armamentística, entre otros temas", dice Nephew. "Pero no son cosas que haya que tomar a la ligera".

Los intentos de Trump por frenar las exportaciones de crudo y petroquímicos de origen iraní están en el centro de las crecientes tensiones entre ambos países. El mes pasado impuso nuevas sanciones a los líderes de Irán, después del derribo de un dron de vigilancia norteamericano y de haber estado a punto de lanzar un contraataque que fue cancelado a último minuto.

Las agencias de inteligencia norteamericana e israelí dicen que la Guardia Revolucionaria de Irán tiene profundos vínculos con la industria petroquímica de ese país, ya que utiliza los ingresos por exportaciones de petróleo para llenar sus arcas. La Guardia Revolucionaria, una organización militar, fue clasificada por Trump como "grupo terrorista".

Irán intenta eludir las sanciones norteamericanas con "rebajas significativas" en el precio de su crudo y derivados, según Gary Samore, profesor de la Universidad de Brandeis, que colaboró con el gobierno de Obama en cuestiones armamentísticas.

Según los analistas, cuando las empresas navieras desafían las sanciones, debilitan su efectividad, en especial si esas empresas, o los países donde están radicadas, no sufren ninguna consecuencia. De acuerdo con datos recolectados por sitios web de relevamiento de comercio internacional, algunas empresas navieras que tienen vínculos directos con Irán ni siquiera intentan ocultar sus movimientos.

El Sino Energy 1 y sus más de 40 naves hermanas son mucho más difíciles de rastrear si desaparecen de los radares. Hasta abril pasado eran propiedad de una subsidiaria de Sinochem, empresa estatal china y una de las mayores petroquímicas del mundo.

Sinochem tiene extensos lazos comerciales en Estados Unidos. De hecho, tiene oficinas en Houston y trabaja con grandes empresas norteamericanas, como Boeing y Exxon Mobil. En marzo, firmó un acuerdo con el Citibank para "profundizar la asociación" entre ambas empresas.

Frank Ning, presidente de Sinochem, dice que el transporte naviero de cargas es secundario en los negocios de la empresa. La compañía manifestó que había adoptado "estrictas políticas de control de las exportaciones y cumplimiento de las sanciones", aunque un exempleado del sector naviero de la empresa, que prefirió mantener su nombre en reserva, dijo que transporta petroquímicos iraníes desde hace años.

En algunas partes del mundo, incluido el Mar de la China Meridional, no es raro que los barcos apaguen sus sistemas, ya que por la cantidad de naves que circulan, el sistema de identificación automática puede sobrecargarse, comentó Court Smith, exoficial de la Guardia Costera de Estados Unidos y actual analista del sitio VesselsValue. Pero en el Golfo Pérsico, donde no hay tanto tráfico, los barcos no suelen apagar el sistema, conocido en la industria como AIS (por sus siglas en inglés).

"Si se pierde la señal de AIS, se debe casi con seguridad a que el transponder AIS ha sido desactivado o apagado", dice Smith, en relación a los barcos que circulan por el Golfo Pérsico. "O sea que el capitán ha decidido apagar el sistema".

Otra posible evidencia de que los barcos con destino a Irán desactivan sus sistemas de identificación automática es que los buques con destino al sector occidental del Golfo no desaparecen de la grilla.

El SC Mercury, otra nave de Sinochem, desapareció durante nueve días, entre fines de diciembre y principios de enero, cerca de donde la semana pasada se desvaneció el Sino Energy 1, según los datos de rastreo. Pero a principios de abril, el barco atravesó el Golfo Pérsico sin interrupciones en su señal: esta vez, su destino eran los Emiratos Árabes Unidos.

Traducción de Jaime Arrambide

Michael Forsythe y R. Bergman

Por: R. Bergman

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