Dolor por la muerte del general Schwarzkopf
El líder de la coalición que enfrentó al iraquí Saddam Hussein fue elogiado por Obama
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WASHINGTON (AP).- La muerte anteanoche del general Norman Schwarzkopf, líder de la coalición militar que enfrentó a las fuerzas de Saddam Hussein en la primera Guerra del Golfo, provocó conmoción en Estados Unidos, donde era considerado un "héroe".
En un comunicado difundido por la Casa Blanca, el presidente Barack Obama calificó a Schwarzkopf de "un estadounidense original", cuyo "legado perdurará en una nación que es más segura debido a su servicio patriótico".
También el ex presidente George H. W. Bush -que está en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Houston, y que era el jefe de Estado en los tiempos de la Guerra del Golfo- lamentó el fallecimiento del militar, a quien definió como un "verdadero patriota estadounidense y uno de los grandes líderes militares de su generación".
"Era un hombre bueno y decente, y un apreciado amigo", indicó Bush en un comunicado, en el que junto a su esposa Bárbara envió condolencias a la familia de Schwarzkopf.
El general, que murió en Tampa, Florida, a los 78 años por complicaciones de una neumonía, era conocido como un hombre de temperamento fuerte, que le hizo ganar el apodo de "Stormin'Norman" ("Norman tormenta").
Otros lo definieron como una persona amigable e incluso jovial, que prefería de alguna forma el mote más afable que le habían dado sus soldados: "El Oso".
En los 90, Schwarzkopf coronó una ilustre carrera militar como comandante en jefe de la coalición internacional que expulsó a las fuerzas iraquíes de Hussein de Kuwait.
Cuando el líder iraquí invadió en 1990 el emirato de Kuwait para castigarlo por supuestamente robar reservas de petróleo iraquí, el general tuvo a su cargo la llamada Operación Tormenta del Desierto, formada por unos 30 países.
Pese a que en el clímax de popularidad luego fue tentado para ocupar cargos públicos, mantuvo siempre una presencia discreta, incluso frente a las controversias sobre la segunda guerra contra Irak.
En un momento llegó a decir que dudaba que la victoria fuera tan fácil como pronosticaba la Casa Blanca, que entonces ocupaba George W. Bush.




