Dramáticos testimonios sobre el accidente aéreo en Perú
Califican de "milagro" que 59 personas hayan sobrevivido a la caída del avión
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LIMA (AP).- Para los expertos en aviación se trató de "un milagro". Luchando penosamente contra el lodo que les llegaba a las rodillas, en medio de una tormenta de granizo, 59 personas lograron escapar del avión en llamas que se estrelló anteayer en la selva amazónica de Perú después de un aterrizaje forzoso.
El accidente del avión de la empresa estatal peruana Tans, en el que murieron por lo menos 31 de sus 98 ocupantes, fue la quinta tragedia aérea en menos de 25 días y convirtió a agosto en el mes más mortífero de los últimos tres años para la aviación mundial.
La compañía aérea peruana informó ayer que ocho personas continuaban desaparecidas y que probablemente se trate de residentes de la ciudad de Pucallpa -hacia donde se dirigía la aeronave, proveniente de Lima- que regresaron a sus hogares después del accidente. Por otro lado, se informó que 18 extranjeros viajaban en el aparato: once norteamericanos, cuatro italianos, una colombiana, una española y un australiano. Cuatro de ellos -dos norteamericanos, una colombiana y una española- figuran entre los fallecidos.
Las imágenes de televisión mostraban ayer cuerpos mutilados y piezas del avión desparramadas a lo largo del camino de 500 metros que recorrió el avión antes de detenerse.
"El avión está totalmente destruido y, sin embargo, más del 50 por ciento de los pasajeros logró sobrevivir", dijo John Elliot, un experimentado piloto peruano experto en aviación según el cual se trató de "un milagro".
Yuri Salas, de 38 años, fue uno de los pasajeros que lograron escapar de entre los restos del avión. "La turbulencia era fuerte y el avión empezó a volar muy bajo", contó. "Sentí un fuerte impacto, vi una luz y después fuego y sentí que estaba en medio de las llamas, hasta que vi a mi izquierda un agujero por donde escapar."
Dijo que oyó que una persona le gritaba que se apurara porque el avión iba a estallar. "El fuego era intenso a pesar de la tormenta. Caía granizo y el lodo me llegaba a las rodillas."
La imagen que más impactó a los socorristas al llegar al lugar del desastre fue la de Juan Carlos, un bebe de un año que lloraba en brazos de su madre, Ebely González, que falleció tras el impacto. En el momento final, la mujer aferró al niño contra su pecho y así evitó que sufriera golpes de gravedad. Los abuelos del bebe, que viajaban en el Boeing 737-200, también perdieron la vida.
Cuestionan al piloto
La tragedia generó una polémica en torno de la supuesta responsabilidad del piloto del Boeing en el accidente. Tans informó que el piloto había hecho el accidentado aterrizaje obligado por los vientos y las lluvias torrenciales que azotaban la región. Según la compañía, la tormenta comenzó a sacudir el avión diez minutos antes del horario previsto para aterrizar. Seis kilómetros antes de llegar a la pista, el viento empujó al avión hacia abajo. Entonces, el piloto intentó hacer el aterrizaje de emergencia y buscó un pantano para hacer más suave el impacto. Pero no pudo evitar que el avión se partiera en dos al tocar tierra.
Pese a las explicaciones de Tans, varios expertos señalaron que el accidente se debió a un error del piloto, que debería haber optado por evitar la tormenta y aterrizar en otro aeropuerto. "Estaban volando demasiado bajo, buscando la pista de aterrizaje. Un gran error de los principiantes", dijo Víctor Girao, ex presidente de la Asociación de Pilotos de Perú.
Las tragedias aéreas mataron a 330 personas en todo el mundo sólo en agosto (ver aparte). El mes más mortífero hasta ahora había sido mayo de 2002, cuando tres grandes accidentes dejaron 485 muertos.
En lo que era el peor accidente de la empresa Tans hasta anteayer, 46 personas murieron en enero de 2003, cuando un avión se estrelló contra una montaña en el norte de Perú.




