
El abogado de Barbie, "El Chacal" y Milosevic defenderá a Saddam
Es un controvertido letrado francés
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PARIS.- Jacques Vergés, el controvertido abogado francés que saltó a la fama por defender a terroristas, criminales de guerra y asesinos en serie, anunció ayer que su próximo cliente será nada menos que el ex presidente de Irak, Saddam Hussein.
"No tengo miedo de defender a Saddam. Me desacreditan solamente los fanáticos y los imbéciles", declaró Vergés, que en el pasado representó, entre otros, al terrorista venezolano "Carlos El Chacal", al criminal nazi Klaus Barbie, al asesino en serie Charles Sobrhraj y, más recientemente, al el ex presidente de Yugoslavia, Slobodan Milosevic.
"El hombre de los procesos imposibles" confirmó que fue contratado por el sobrino de Saddam, AliBarzan al-Tikriti, para evitar que su tío sea envenenado antes de llegar a juicio.
Vergés, que ya había asumido la defensa del ex viceprimer ministro iraquí Tarek Aziz, explicó que "si Saddam pudiera hablar, diría que las armas de destrucción masiva cuya posesión se le reprocha les fueron vendidas por los países que ocupan hoy Irak".
"Los jefes de Estado occidentales deberían ser interrogados como testigos", reclamó, ya que al ex líder iraquí se lo acusa también de crímenes cometidos cuando aún era un aliado y amigo de muchos de ellos.
Saddam podría ser juzgado por el tribunal especial para crímenes de guerra y la humanidad creado por el Consejo de Gobierno interino iraquí, aunque no se descarta que el proceso esté encabezado por una corte internacional, como piden algunos expertos.
El ex dictador, capturado en el norte de Irak por fuerzas estadounidenses en diciembre pasado, fue traicionado por uno de sus guardaespaldas más fieles, según reveló ayer una investigación especial de la BBC.
El programa identificó al delator como Mohammed Ibrahim Omar al-Musslit, alias el "Gordo", pero señaló que éste no recibió los 25 millones de dólares de recompensa que prometía Estados Unidos porque no ofreció la información en forma voluntaria.
Culto a su persona
A Vergés le encantan las provocaciones, los rumores sobre su persona y los cigarros cubanos. Nació hace 79 años en Tailandia, de padre francés y madre vietnamita, pero creció en Reunión, una isla francesa del Pacífico, donde, asegura, alimentó su fuerte visión anticolonialista.
Durante la guerra de independencia de Argelia, el letrado defendió a los argelinos acusados por Francia de terroristas, e incluso contrajo matrimonio con una clienta que había sido encarcelada por colocar bombas en cafés de Argel.
Un día de marzo de 1970 dejó a su familia y desapareció durante ocho años. Cuando regresó, nadie se atrevió a hacer preguntas. Las versiones acerca de sus actividades fueron tan diversas como que estuvo trabajando para el genocida camboyano Pol Pot o para la KGB en Moscú.
"Yo cuido el culto a mi propia persona", reconoció cierta vez el abogado, que cita a menudo a Nietzsche. En su misteriosa vida fue gaullista, estalinista, combatiente por el Tercer Mundo y abstencionista. Con el proceso a Saddam, volverá a ocupar los titulares.



