El acento argentino se adueña de Miami
Cada vez son más los compatriotas que eligen el sur de la Florida para buscar la oportunidad que no encuentran aquí
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MIAMI.- Por los caminos de Miami Beach se escucha hablar español con acento argentino más que nunca antes. A lo largo de la avenida Collins, entre las calles 60 y 85 y sus vías occidentales, el humo de los asados se disipa entre vecinos que visten camisetas de River y Boca. La yerba mate, el dulce de leche y el bife de chorizo se consiguen por doquier en esta zona de Miami, a la que muchos llaman La Pequeña Buenos Aires.
"Aquí, sinceramente, me siento en la Argentina. Hay cualquier cantidad de argentinos", confiesa Gabriela Pasquariello, propietaria de la confitería Buenos Aires Bakery, que hace pocas semanas abrió en el 7134 de Collins. "Me paro un momento en la calle y es como si estuviera en (las avenidas) Corrientes y Callao", agrega Natalia, una camarera del restaurante Campo Argentino, en el 6954 de la misma calle.
Escapando a una de las peores crisis económicas que ha vivido la Argentina, a un creciente índice de violencia delictiva y estimulados por no necesitar visa para entrar como turistas a Estados Unidos, miles de argentinos están emigrando a Miami en busca de un futuro más promisorio.
"Miami antes era de los cubanos", asegura jocosamente una joven recién llegada de la Argentina que también trabaja en Buenos Aires Bakery. "Ahora es nuestra."
La sombra de la ilegalidad
Fuentes consulares y activistas comunitarios estiman que la colonia argentina en Miami supera los 100.000 habitantes, más del doble de lo que se calculaba hace un par de años. Muchos permanecen a la sombra de la ilegalidad, por lo que es imposible contarlos.
"La presencia argentina es muy notable, especialmente en la zona de North Miami Beach. Es realmente impresionante", afirmó el cónsul adjunto de la Argentina en Miami, Máximo Gaulán. "El argentino siempre ha venido a Miami, pero las migraciones anteriores no han sido ni tan amplias en gama ni tan intensas en cantidad como esta de ahora."
Un consumidor que entra en el Publix de la calle 69 y la avenida Collins puede llegar a tener la impresión de que está en el supermercado Norte de Buenos Aires, por el acento de las voces. En el gimnasio Crystal Beach Fitness, a pocas cuadras, un alto porcentaje de los que se han inscripto en los últimos meses recién llegó de la Argentina. Y más hacia el Oeste, entre la calle 71 y Normandy Dr., tres restaurantes argentinos están ubicados frente a una misma plaza.
Baires Beach
En South Beach, conocida entre los argentinos como Baires Beach -también por Buenos Aires-, la cantidad de argentinos que trabaja estacionando autos, como camareros o albañiles, es bastante numerosa, según consultas de El Nuevo Herald.
En 1998, el último año con datos disponibles, 544.158 argentinos ingresaron en Estados Unidos como no inmigrantes, según el Servicio de Inmigración y Naturalización (INS). Especialistas estiman que la cifra ha debido aumentar progresivamente en los últimos dos años, aunque el INS no ha sentido un incremento inquietante, según su vocera en Miami, María Elena García.
"Estas personas entran legalmente como visitantes y después se quedan; pero es imposible saber cuántas se quedan o no", explicó la vocera.
La Argentina entró en julio de 1996 en el programa Visa Waiver Pilot, que permite a sus ciudadanos llegar a Estados Unidos sin visa y permanecer dentro del país hasta tres meses. Sin embargo, una vez aquí, no pueden cambiar su status ni extender su estada. Pero eso concierne poco a muchos argentinos, igual que a cientos de miles de inmigrantes que viven ilícitamente en Estados Unidos.
"Esta gente está desesperada por quedarse acá y encontrar cualquier cosa (de trabajo). No le importa estar ilegalmente", indicó Enrique Kogan, editor del periódico Conexión Argentina, de Miami, y organizador del Festival Argentino local. "Cada día me llaman más y más personas para pedirme trabajo."
La emigración hacia Miami no es un hecho aislado. Más de dos años de recesión económica y un índice de desempleo que ha llegado hasta el 18%, sumados a escándalos de corrupción política y mayor inseguridad física, está provocando una estampida de argentinos al extranjero.
Casi un paraíso
Debido a que Miami ha sido uno de los destinos turísticos favoritos de los argentinos, así como una ciudad a la que ya otras olas migratorias de ese país han llegado en el pasado, la urbe se ha convertido en una especie de paraíso.
Los nuevos inmigrantes, muchos de los cuales salen del país antes de los 90 días y luego vuelven a entrar para así cuidar su status legal, en su mayoría pertenecen a una clase media que "ha sido demolida" en la Argentina, señaló Mario Diament, académico argentino que dirige la maestría de periodismo de la Universidad Internacional de la Florida (FIU).
Además de Miami Beach, donde se radica la mayoría de los jóvenes, Key Biscayne -para los más adinerados- y Kendall -para las familias- son otras de las zonas donde reside gran parte de la colonia argentina en Miami-Dade.
Argentinos entrevistados afirman que la cercanía a la playa, la popularidad del español y el ambiente latino también son imanes; una gran mayoría de los que llegan tiene escaso conocimiento del inglés.


