
El adiós definitivo al Código Morse
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LONDRES (Reuter).- El Código Morse, que difundió la noticia del hundimiento del Titanic y el fin de dos guerras mundiales, cayó definitivamente ayer, víctima del implacable avance de la tecnología.
La estación radiotelegráfica de Isahaya, Japón, cerró el domingo tras más de 90 años en operaciones. Y con ello terminó toda una era.
Para aquellos en peligro en el mar, tres puntos, tres rayas y tres puntos, crearon la sigla SOS: símbolo universalmente reconocido para indicar que un barco está en desastre.
Ahora el Morse ha sido reemplazado por el sistema basado en satélites Mayday, presente en todos los barcos de más de 300 toneladas, obligados a contar con equipo de transmisión y recepción de alertas de socorro.
"El Morse es un sistema que ha desempeñado un papel invaluable en el desarrollo del comercio y la historia misma, pero ahora ha muerto de vejez", dijo Roger Cohn, de la Organización Marítima International.
Fue inventado en 1832 por el retratista de Massachusetts Samuel Morse y resultó muy conveniente para viajes transatlánticos.
Su sistema, precursor decimonónico de la Internet, fue apodado en sus días de mayor auge "la carretera instantánea del pensamiento".
Cuando Morse murió, en 1872, el mundo contaba con un millón de kilómetros de líneas telegráficas en tierra y poco menos de 50.000 de cable submarino.
Cuando Guillermo Marconi realizó las primeras comunicaciones inalámbricas, el Código Morse recibió un nuevo impulso. En 1899 se informó por primera vez sobre un naufragio por medio del Código Morse en el canal de la Mancha.
En 1912, el Titanic envió el fatídico mensaje preludio de su gran tragedia: "SOS. Vengan de inmediato. Tropezamos con un témpano". Cientos de vidas podrían haberse salvado si el barco California, a pocos kilómetros de distancia, no hubiera tenido su radio rota.
El London Times, en reflexiones nostálgicas en torno del invento, publicó ayer en su editorial: "Morse transmitió los alto al fuego de ambas guerras mundiales. Fue usado por espías y generales, especuladores, periodistas y prisioneros", y concluyó: "Es todo, pasó".






