
El banco de las mujeres y los pobres
Su modelo solidario y rentable se ha exportado a casi 60 países en vías de desarrollo
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OSLO.- El Grameen Bank, fundado en 1976 en Bangladesh por Muhammad Yunus, es considerado el primer "banco ético" del mundo y está basado en conceder microcréditos a los más pobres entre los pobres.
El banco se especializa en préstamos a grupos de cinco personas y se calcula que ya les ha dado a 12 millones de habitantes de Bangladesh -el 10% de la población del país- las condiciones para iniciar actividades autónomas. Su modelo solidario, exportado a unos 60 países en vías de desarrollo, es aplicado también por el Banco Mundial y otras organizaciones internacionales.
El banco, que Yunus dirige desde 1983, financia a las familias de campesinos más pobres, incluyendo los que piden limosna y no pueden ofrecer ninguna garantía de solvencia. En lengua bengalí, la palabra grameen significa "rural" o "rústico". El 97% de sus clientes son mujeres y la entidad puede enorgullecerse de ser rentable, pues, de los 5720 millones de dólares que en total ha prestado, ya fue devuelto el 98,85 por ciento.
Nació como un experimento piloto en 1976 en el pobrísimo pueblo de Jobra. La idea del entonces joven economista Yunus era que, si se ponen a disposición recursos financieros a los pobres en condiciones razonables, "estos millones de personas, con sus millones de pequeñas compras, pueden sumarse para crear un desarrollo milagroso".
Yunus pensó en crearlo en 1974 cuando, caminando por las calles de Jobra, vio a Sufia Begum, de 21 años, madre de tres hijos, con las manos callosas. La joven trenzaba ramas de bambú y recibía cinco takas (9 centavos de dólar de la época) por cada pieza. Pero de esta suma sólo le quedaban dos centavos, porque el resto -contó la mujer al banquero- era para un intermediario. "Dios mío -pensé-, esta mujer se volvió esclava por cinco takas", contó años después Yunus. "No podía comprender por qué era tan pobre haciendo cosas tan bellas."
En los días siguientes, Yunus y sus estudiantes recorrieron el pueblo y descubrieron que 43 habitantes tenían una deuda de 856 takas (unos 27 dólares). "No esperé ni un momento. Tomé 27 dólares. Podían devolvérmelos cuando tuvieran la posibilidad. La idea era que con ese dinero compraran los materiales para trabajar y se liberaran de los intermediarios." En un año, día a día, los 43 habitantes de Jobra devolvieron a Yunus los 856 takas. Antes, en Bangladesh los créditos bancarios sólo se concedían a los que ya tenían dinero.
El experimento se convirtió en un instituto de crédito propiamente dicho en 1983, con la dirección de Yunus. Hoy, el banco tiene 6,61 millones de clientes beneficiarios de créditos, incluso menores a 100 dólares. Cuenta con 2226 filiales y opera en 71.371 pueblos de Bangladesh, con 18.795 empleados.
En el Grameen existen cuatro tipos de intereses: 20% para los préstamos que generan rédito (actividades productivas), 8% para los préstamos inmobiliarios, 5% para los estudiantes y 0% para los llamados struggling members , es decir, los mendigos e indigentes.
Cerca de 81.000 personas que piden limosna, entre ellos discapacitados y enfermos, se convirtieron en clientes del banco a través de préstamos sin interés, mediante de un programa que sacó de las calles o de la cárcel a muchos de ellos.En cuanto a los depósitos, los intereses van de un 9,5 a un 12 por ciento.


