
El conservador Kaczynski es el nuevo presidente de Polonia
Obtuvo el 55,44 por ciento en la segunda vuelta electoral celebrada hoy
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VARSOVIA (AFP).- El conservador católico Lech Kaczynski fue elegido este domingo presidente de Polonia al ganar por sorpresa la segunda vuelta de las elecciones presidenciales frente al liberal Donald Tusk, dado como favorito durante los últimos meses.
Kaczynski, de 56 años, obtuvo un 55,44% de votos, mientras que Tusk, de 48 años, logró un 44,56%, anunció la Comisión electoral nacional tras el escrutinio oficial del 60,19% de los sufragios totales.
"Señor presidente, misión cumplida", declaró Kaczynski dirigiéndose a su hermano gemelo Jaroslaw, presidente del Partido Ley y Justicia (PiS), fundado por ambos y que se convirtió en la primera fuerza política del país al ganar las elecciones legislativas del 25 de septiembre.
Pese al triunfo, Jaroslaw renunció a desempeñar el cargo de primer ministro para no dañar las opciones de su gemelo a la jefatura del Estado polaco.
Según las encuestas, los polacos no habrían aceptado un primer ministro y un presidente idénticos, por lo que Jaroslaw prefirió ceder la jefatura del gobierno a un experto económico de su partido, Kazimierz Marcinkiewicz, y seguir moviendo los hilos del poder como presidente del PiS.
Los resultados de este domingo confirmaron la acertada elección de Jaroslaw ante un potencial electorado de 30 millones de polacos de los que, según las estimaciones, sólo votaron este domingo la mitad.
"Estoy feliz, muy feliz", declaró a la AFP Jadwiga Kaczynska, madre de Jaroslaw y Lech en referencia a los éxitos políticos de sus gemelos.
Profesora de literatura ya jubilada, de 78 años, la madre del nuevo presidente de Polonia y del presidente del PiS señaló que había criado a sus hijos "para que sean buenos polacos, patriotas y hombres justos y sensibles".
La victoria de Lech no sólo repitió la de su gemelo sino que también dio la vuelta sorprendente a las encuestas preelectorales, que desde la primera ronda de las presidenciales, en julio, habían señalado la victoria de Tusk.
Este último es jefe de lista de la Plataforma Cívica (PO), la segunda fuerza política salida de las urnas de septiembre y negocia actualmente con el PiS una coalición gubernamental, ya que ambos partidos tienen en total 288 de los 460 escaños del Parlamento polaco.
"Me gustaría pedir a mis amigos del PO que concluyan rápidamente las negociaciones para la formación del gobierno", fue el primer llamamiento de Kaczynski tras conocer el resultado de las urnas y saberse nuevo presidente polaco.
Kaczynski elogió personalmente a Tusk al afirmar de su ex compañero en el sindicato anticomunista Solidaridad que "luchó magníficamente".
Tusk perdió fuerza en los últimos días de campaña y, así, un último sondeo hecho público el viernes señaló por primera vez la victoria de Kaczynski por un estrecho margen.
Al final de la campaña Kaczynski lanzó vivos ataques contra el liberalismo, logrando así el apoyo de los populistas del influyente movimiento Autodefensa y de los católicos fundamentalistas.
Aferrado a sus convicciones conservadoras, se mostró ante el electorado a favor de una visión más social de Polonia. Euroescéptico, dio rienda suelta a los sentimientos germanófobos y antirrusos aún presentes entre sus compatriotas.
Tusk, por su parte, se declaró más proeuropeo y a favor de reformas más radicales para relanzar una economía aún atrasada por decenios de comunismo.
En la primera ronda de las presidenciales, Tusk contó con el apoyo de las grandes ciudades y del electorado más acomodado, mientras que los votantes de los pueblos prefirieron a Kaczynski.
Ahora, como nuevo presidente polaco --el tercero en ser elegido en unos comicios libres desde el final de comunismo, en 1989-- jurará su cargo el 23 de diciembre, cuando Aleksander Kwasniewski lo abandone tras 10 años de mandato.
Los poderes del presidente electo por cinco años son menores que los del primer ministro, pero es de todas maneras jefe de las fuerzas armadas y coordinador de la política exterior.



