
"El fruto del amor es el servicio y el fruto del servicio es la paz"
Teresa de Calcuta había concedido a un argentino una de sus últimas entrevistas y en aquel diálogo prometía otra visita a nuestro país.
1 minuto de lectura'
CALCUTA, 10.- La Madre Teresa había salido de su habitación sonriente y con paso firme hacia la multitud que la esperaba frente a la capilla del convento. Dos días antes, el 22 de abril de 1997, nos había recibido en silla de ruedas y a los pocos minutos un malestar la obligó a suspender repentinamente la entrevista. En su delicada condición física eran evidentes las consecuencias de cincuenta años de vida austera, padeciendo enfermedades y trabajando junto a los "más pobres entre los pobres".
Cuarenta y ocho horas después de nuestro encuentro, estaba radiante. Nuevamente volvía a ser la mujer "del amor en acción" que dedicó su existencia a quienes sufren y que es ejemplo de humildad y sacrificio para millones.
En el primer piso de la sede de la congregación, un grupo de señoras de la alta sociedad bengalí aguardaba a la Madre Teresa. Las señoras unieron las palmas de las manos y agacharon la cabeza en señal de respeto. Auxiliada por varias hermanas, la Madre recibió las bolsas con ropas y alimentos para los pobres. "Aquí la gente es muy generosa", nos dijo mientras organizaba el transporte de las donaciones. Al final agradeció una por una a las señoras, bendijo a los niños y se sentó al lado de nosotros.
"Esta obra es de la gente, ustedes lo hicieron por mí", afirmó mientras nos tomaba las manos.
Inmediatamente nos preguntó sobre nuestra procedencia. Al saber que veníamos de la Argentina nos dijo que tenía cinco casas para enfermos en el país y nos pidió que mandásemos su amor y bendición a la gente y a las misioneras.
"Espero poder visitar los hogares de la Argentina en poco tiempo más."
-¿Qué razones la habían llevado a dedicar su vida a los pobres?
-"Estaba hambriento y me diste de comer, era un extraño y me diste la bienvenida, estaba desnudo y me diste ropa, estaba enfermo y me cuidaste." En estas palabras de Jesús se basa nuestro trabajo.
La gran hambruna bengalí de 1943 causó una gran impresión en la Madre Teresa, ya por entonces integrante de la Orden de Loreto, en la India. Cada día encontraba niños muertos en las inmediaciones de la escuela de Santa María, donde ella trabajaba como directora. Sin duda, ese contacto con el sufrimiento extremo despertó su amor incondicional por los marginados.
"Ellos nos dan mucho más de lo que nosotros les damos, los pobres son maravillosos, están llenos de dignidad", confiaba.
La labor de Dios
La Madre Teresa sintió el llamado de Dios a asistir a los pobres el 10 de septiembre de 1946, cuando viajaba en tren de Calcuta a Darjeeling. Pero aún no sabía cómo lo haría. "Sabía adónde debía ir, pero desconocía el camino."
-Algunas personas acusan a las Misioneras de la Caridad de tener como fin último la conversión de los pobres al catolicismo.
-La conversión no es nuestra labor, es la labor de Dios. Nuestra misión es revelar a Dios por medio del servicio que brindamos. Además, sería un grave error olvidarnos de que estamos en la India, con gente orgullosa de su cultura y de su religión.
La Madre Teresa hablaba con parsimonia, transmitiendo seguridad, pero en ningún momento dejaba de hacer preguntas y de llevar las riendas de la conversación. Una vez más, la misionera daba muestras de esa fuerte personalidad que le permitió abrirse paso en una sociedad donde la mujer cumple un papel secundario y donde la indiferencia hacia el sufrimiento de los marginados obedece a normas religiosas con más de treinta siglos de antigŸedad.
Al recordar la apertura de su primer hogar, Nirmal Hidray (Casa del corazón puro), cuyo fin es dar atención a pacientes terminales, dijo que el objetivo era "hacer sentir a los moribundos que alguien realmente los ama, porque ellos son hijos de Dios y merecen amor".
En la oficina del convento hay un afiche con las palabras que ella misma dijo: "Es al dar cuando se recibe, es al perdonar cuando somos perdonados y es al morir cuando se nace a la vida eterna".
Al hablar sobre la realidad que nos toca vivir en el umbral del siglo XXI, afirmó: "En los países desarrollados hay pobreza de espíritu, problemas de soledad, de falta de amor. Esta es la enfermedad más terrible del mundo de hoy".
En 1965, las Misioneras de la Caridad abren su primera casa fuera de la India. La Madre Teresa, consciente del padecimiento de Occidente, lucha por llevar su labor a los países desarrollados. En menos de cinco años inauguran más hogares. Hoy día los Estados Unidos son el país con más centros de la orden.
-Nuestro país está viviendo momentos difíciles; es significativo el número de personas que ha perdido el empleo. ¿Cuál es su mensaje para ellos?
-Dígales que ofrezcan su sacrificio a Jesús y que recen en familia, porque la familia que reza unida permanece unida; y si permanece unida, sus integrantes se amarán como Dios ama a cada uno de nosotros. Amor es ayudarnos los unos a los otros. Debemos dar para mantenernos unidos y en paz.
El último deseo
Sabíamos que uno de los sueños de la Madre Teresa era abrir una casa en China. Durante más de una década luchó por concretarlo. Ella decía que ése era su último deseo antes de la muerte.
"Prometieron que me iban a dar una casa allí. Todo iba perfectamente, pero después cambiaron de idea. Allí nos necesitan, nos necesitan con urgencia", nos contó.
La hermana Lucke se acercó y nos dijo amablemente que la Madre Teresa debía descansar antes del rosario vespertino. Al despedirse, nos pidió que rezáramos por ella y nos dejó una frase en una hoja de papel: "El fruto del silencio es la oración, el fruto de la oración es la fe, el fruto de la fe es el amor, el fruto del amor es el servicio y el fruto del servicio es la paz".
Las palabras que nos entregó sintetizan la esencia de su vocación y de su vida.
Primer milagro
CIUDAD DEL VATICANO, 10 (ANSA).- La Madre Teresa ya cumplió un "milagro" para la Iglesia Católica al abrirle camino en la India, tradicionalmente cerrada a cualquier forma de evangelización externa, dijo el cardenal Pío Laghi.
El prelado, prefecto de la Congregación para la Educación Católica y amigo de la misionera desaparecida, dijo que es "verdaderamente extraordinario que un país de mayoría hindú haya tributado solemnes funerales de Estado a una monja católica".
Para la Santa Sede y el mundo católico, lo que sucedió y está sucediendo en Calcuta es un hecho de "enorme importancia" porque los católicos son "una gota de agua" en la India, agregó.
"La Madre Teresa encontró el lenguaje de la caridad, que es común a todas las religiones, para colmar el abismo existente entre católicos, hindúes, musulmanes y budistas."
1- 2
Tras su detención, Andrés se recluye en una finca real mientras la policía allana su antigua mansión: cómo sigue su caso
3Detuvieron al expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, por sus escandalosos vínculos con el caso Epstein
4El expríncipe Andrés, de “hijo predilecto” de la reina y “héroe” de Malvinas a hundir a la familia real británica

