El fuego arrasa Los Alamos y amenaza un laboratorio nuclear
La ciudad donde se fabricó la primera bomba atómica, en Nuevo México, fue abandonada por sus habitantes, que huyen de un inmenso incendio forestal.
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LOS ALAMOS, Nuevo México.- Una tormenta de fuego arrasó ayer las calles abandonadas de Los Alamos, en el Estado de Nuevo México, donde 18.000 personas fueron evacuadas y quemó por lo menos 400 casas, mientras los bomberos, escasos de agua, se veían obligados a retroceder.
Los hombres están perdiendo la batalla contra las llamas en Los Alamos, la mítica ciudad sede del centro nuclear en el que fue producida la primera bomba atómica hace más de medio siglo.
La nube de humo provocada por el incendio de inmensas dimensiones era visible en cinco Estados norteamericanos. El fuego, que alcanzó 7200 hectáreas, se apoderó de algunos edificios del centro nuclear, aunque las autoridades negaron todo peligro de explosiones o escape de radiaciones.
"Puedo asegurar al país que nuestro material nuclear se encuentra en lugar seguro", declaró el secretario de energía Bill Richardson, del que depende el centro de Los Alamos.
El edificio rodeado por las llamas, que a pesar de todo no se incendió, sirve sólo para investigaciones teóricas y los explosivos y el material radiactivo están custodiados en subterráneos a prueba de fuego, a kilómetros de distancia del lugar donde se generó el incendio.
"Se trata de búnkers propiamente dichos -explicó el vocero del centro nuclear, Jim Danneskiold-, que podrían resistir un terremoto o la caída de un avión."
De todos modos, los daños están asumiendo proporciones catastróficas. Los Alamos es ya una ciudad fantasma y las autoridades están preparando la evacuación de los 10.000 habitantes de Española, otra localidad de la zona.
"Nos estamos retirando -admitió Bill Lehman, vocero de la administración estatal-, los bomberos estaban arriesgando inútilmente sus vidas."
Orígenes
El incendio fue provocado intencionalmente el 25 de abril último por la guardia forestal de un parque nacional, que quería quemar unos pajonales y árboles muertos. Pero las llamas muy pronto escaparon a todo control.
Ráfagas de viento de 100 kilómetros por hora las llevaron hacia la ciudad y los aviones cisterna no bastaron para apagar la hoguera. Helicópteros y aviones provistos con bombas de agua rociaron una amplia franja con material antiinflamatorio. Pero luego de dos semanas, las reservas de agua se agotaron.
El presidente Bill Clinton declaró en estado de emergencia a Nuevo México. Prometió asistencia federal y ordenó una ayuda de urgencia: refuerzos para combatir el fuego y dinero para indemnizar por los daños.
"También quiero expresar todo mi afecto a aquellos que han perdido sus hogares", añadió el presidente, durante un acto en la Casa Blanca.
Clinton admitió que la situación "es muy, muy difícil. Los residentes fueron evacuados y se tomaron medidas para proteger el laboratorio".
Más incendios
En otras zonas del Estado se han iniciado más incendios. Más de 40 hectáreas de arboleda compuesta por álamos, olivos, cedros y amplias zonas de pastos a lo largo del Río Grande (Río Bravo) están ardiendo.
También hay incendios en el área de Ruidoso, en la parte centro-sur del Estado y al noroeste de Los Alamos, en el Bosque Nacional Santa Fe.
Los Alamos se encuentra un centenar de kilómetros al norte de Alburquerque, la mayor ciudad de Nuevo México. Es un conglomerado de viviendas surgidas como hongos en los años 40, en torno del centro nuclear, donde Enrico Fermi y otros científicos trabajaban entonces en el "Proyecto Manhattan", para la construcción de la primera bomba atómica.
Las investigaciones en curso en Los Alamos aún son secretas y recientemente se verificó un escándalo por un científico de origen chino sospechoso de espionaje.
Un histórico centro atómico
LOS ANGELES (AFP).- El laboratorio nacional de Los Alamos, donde Robert Oppenheimer desarrolló la bomba atómica durante la Segunda Guerra Mundial, es un sitio de alta vigilancia, con 9600 empleados encargados principalmente de armas y de almacenamientos nucleares.
Ese laboratorio es uno de los tres que posee el Departamento de Energía estadounidense. Recientemente se habló de él en el marco de una investigación sobre el presunto robo por parte de China de secretos nucleares estadounidenses.
El centro nacional de Los Alamos se ocupa de la gestión de los almacenamientos de armas nucleares y de materiales nucleares como el plutonio, el tritium y el uranio altamente enriquecido. El laboratorio se ocupa igualmente de luchar contra la proliferación de armas de destrucción masiva y trabaja sobre los efectos en el ambiente de los desperdicios nucleares. Creado en 1943, su presupuesto es de alrededor de 1200 millones de dólares anuales.



