
El gobierno alemán pone a Google en su mira
Teme que un servicio de la empresa viole la intimidad de la gente
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BERLIN.- Acosados por los recuerdos aún vivos de las delaciones entre vecinos de la época nazi y de la omnipresente policía secreta de Alemania Oriental, la preservación de la privacidad de las personas ha sido una obsesión de los alemanes desde hace mucho tiempo. Ahora, han encontrado un nuevo blanco para sus temores: el servicio Street View de Google.
Bajo fuertes presiones del gobierno de Angela Merkel, Google ha convertido a Alemania en el único país donde la gente puede pedir que las fotos de sus hogares sean eliminadas del proyecto antes de que entre en servicio, en noviembre próximo.
El servicio ha generado un encendido debate acerca de la definición y la defensa de la privacidad en la era digital, que ha dejado en evidencia el abismo generacional que separa a quienes tienen edad suficiente para recordar los invasivos regímenes del pasado y aquellos que han crecido con Internet.
"Existe el temor de convertirse en el ciudadano transparente de un Estado vigilante totalitario", dijo Jesko Kaltenbaek, profesor de psicología de la Universidad Freie, de Berlín. "Tanto bajo el régimen nazi como en tiempos de la antigua Alemania Oriental, el conocimiento minucioso de la vida de los ciudadanos fue un instrumento de poder decisivo para los líderes gobernantes".
Esa es la preocupación que anida en el corazón del debate actual, en el que los políticos han acusado a Google de pretender avasallar los derechos de los ciudadanos, a quienes los perturba la idea de que Street View pueda ser utilizado por extraños para localizarlos y saber dónde viven.
La ministra de Protección al Consumidor de Alemania, Ilse Aigner, instó a Google a que revele más detalles acerca de la información que guarda y el modo en que es recogida. "Espero que se haga pública la información acerca de los pasos por seguir para quedar fuera del programa, así como de las futuras rutas que recorrerán los autos con las cámaras", declaró a Spiegel Online .
Como respuesta, Google ha hecho infrecuentes concesiones con Alemania. "Para nosotros son preocupaciones muy serias", dijo anteayer el jefe de Google Inc. en Europa, Philipp Schindler, durante una entrevista con el diario Bild .
Aseguró que la empresa Mountain View, de California, está haciendo todo lo posible para aplacar estos temores, trabajando codo a codo con las autoridades de protección de información desde 2009, en un intento de ganarse la confianza de los alemanes en Street View.
"Respetamos la privacidad de las personas. En Alemania, hemos implementado una normativa para Street View que no existe en otros países. Sólo en Alemania, uno puede pedir que su casa sea omitida de antemano", dijo Schindler.
Desde hace un año, es posible enviar por e-mail o correo postal una solicitud de omisión, un privilegio que no se ha concedido a ningún otro de los 23 países donde el programa funciona desde el año 2007, y donde sólo se puede pedir que la imagen sea retirada de la Web una vez que ya ha aparecido online .
A pesar de estas medidas, el gobierno de Merkel está estudiando nuevas leyes destinadas a atender las preocupaciones de la ciudadanía acerca de la protección de la privacidad frente a Street View y otros programas de mapeo digital.
Curiosamente, los alemanes parecen mucho menos preocupados por los posibles riesgos a su privacidad en los sitios de redes sociales, como Facebook.
Pero tampoco todos están convencidos de que Street View sea algo malo. Muchos de esos usuarios son jóvenes con un fluido manejo de Internet, que están acostumbrados a publicar información sobre sus vidas en sitios como MySpace, Facebook o Twitter.






