
El IRA anunció que deja la lucha armada
Luego de 35 años de violencia, dijo que buscará la reunificación irlandesa por medios pacíficos; gran optimismo en Londres
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BELFAST.- Después de 35 años de atentados y violencia, el IRA anunció ayer que abandona su lucha armada contra el dominio británico en Irlanda del Norte y se comprometió a perseguir el objetivo de una reunificación a través de medios democráticos, mensaje que fue calificado de "histórico y sin precedente" por el premier británico Tony Blair.
El Ejército Republicano Irlandés (IRA, como se lo conoce por su sigla en inglés), dejará inactivo su aparato paramilitar, iniciativa sin par desde la formación de este grupo clandestino en 1970, aunque advirtió que no se disolverá.
En momentos en que Gran Bretaña sigue conmocionada y en alerta máxima por los atentados terroristas de Al-Qaeda que este mes sacudieron a Londres, el anuncio trajo esperanzas de ver el fin del conflicto sectario más sangriento en Europa occidental, que dejó más de 3500 muertos a lo largo de tres décadas.
La iniciativa del grupo armado fue inmediatamente elogiada por Londres y Dublín. Sin embargo, los principales partidos políticos unionistas de Belfast expresaron escepticismo y dudas, y dijeron que esperarán a que las acciones del grupo armado coincidan con sus anuncios antes de celebrar.
El primer ministro Tony Blair elogió la declaración del IRA, que consideró un paso "de una magnitud sin precedente en la historia reciente de Irlanda del Norte", e insistió en que el desarme debe ocurrir cuanto antes. "Este es, tal vez, el día en que, tras las falsas esperanzas y los desengaños, la paz reemplazará a la guerra y la política sustituirá al terrorismo en la isla de Irlanda", agregó.
"Los avances de este día pueden significar una nueva era para todos los habitantes de la isla de Irlanda", declaró por su parte el primer ministro irlandés, Bertie Ahern.
En su comunicado, leído por el veterano combatiente del IRA Seanna Walsh y difundido por DVD, la guerrilla urbana católica irlandesa declaró en Belfast: "El liderazgo del IRA ordenó oficialmente el cese de la campaña armada. Todos los voluntarios recibieron órdenes de colaborar en el desarrollo de programas puramente políticos y democráticos, exclusivamente mediante medios pacíficos. Los voluntarios no deben participar, en absoluto, en otras actividades". Esta última frase fue interpretada como una velada referencia a las actividades criminales de la organización.
El IRA ha cumplido con un cese del fuego desde 1997, pero no con el desarme que prometió en ese momento. La declaración del grupo armado indicó que John de Chastelain, general canadiense retirado que desde 1997 ha intentado persuadir al IRA y a otros grupos ilegales para que depongan las armas, será invitado pronto a decomisar más búnkeres secretos en los que el grupo tiene almacenadas sus armas.
Además, un sacerdote católico y un ministro protestante serán invitados a presenciar la destrucción de las armas, pero el grupo no dio fecha exacta de finalización del proceso.
El IRA también exhortó a Gran Bretaña y a la mayoría protestante de Irlanda del Norte a aceptar su nueva propuesta y reanudar las negociaciones para compartir el poder.
Con su promesa de ayer, el IRA y su brazo político, el Sinn Fein, responden a una de las exigencias principales de sus opositores protestantes. Y si sus anuncios se materializan, se estarían cumpliendo las demandas de Londres y de Dublín. Sin embargo, el IRA no anunció su disolución, exigencia de los partidos protestantes y probritánicos.
Los líderes protestantes, recelosos de las motivaciones del IRA, advirtieron que aguardarán varios meses para ver si el grupo cumple lo prometido. Señalaron que el IRA debía haberse desarmado por completo para mediados de 2000, como se comprometió en el Acuerdo de Viernes Santo (1998), aunque no inició el proceso hasta fines de 2001 y lo detuvo en 2003.
Todas las partes afirman su compromiso de resucitar el gobierno conjunto católico-protestante que reemplazaría a la autoridad británica en esta parte del Reino Unido. Sin embargo, los protestantes insisten en que no volverán a cooperar con el Sinn Fein hasta que la banda deje de ser una amenaza para la estabilidad de Irlanda del Norte.
Gerry Adams, presidente del Sinn Fein, habló ayer de un "paso valiente" y aclaró que ayer fue "una jornada histórica que abre un tiempo de paz".
"Es una gran responsabilidad para nosotros aprovechar el momento y hacer que la libertad irlandesa se convierta en una realidad", añadió.
Escepticismo protestante
El presidente del partido más importante de las filas protestantes, Ian Paisley, respondió con actitud crítica. "Ellos omitieron declarar explícitamente el fin de su actividad criminal, que les aporta millones de libras, y no proporcionaron el grado de transparencia necesario para inspirar realmente confianza en que las armas han sido acalladas", declaró Paisley.
Por el contrario, el primer ministro irlandés, Bertie Ahern, habló de un "desarrollo histórico" y afirmó sentirse "muy feliz" con el anuncio.
"Nuestra decisión ha sido tomada para avanzar en nuestros objetivos republicanos y democráticos, incluida nuestra meta de una Irlanda unida. Creemos que ahora hay una vía alternativa para conseguir esto y poner fin al dominio británico en nuestro país", escribió ayer la cúpula del IRA. Sin embargo señaló: "Reiteramos nuestro punto de vista de que la lucha armada era enteramente legítima. Somos conscientes de que mucha gente sufrió en el conflicto".
Por su parte, el gobierno británico encargó a un grupo especializado en procesos de alto el fuego de grupos paramilitares que verifique que el IRA abandona efectivamente las armas.


