El Papa busca el diálogo con el islam
Hasta el momento, 20 países de mayoría musulmana estarán representados en la reunión en la que Benedicto XVI intentará mejorar las relaciones con el mundo islámico
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CIUDAD DEL VATICANO (ANSA).— Un total de 20 embajadores de países con mayoría musulmana aceptó hasta ahora la invitación del papa Benedicto XVI a reunirse mañana en la residencia pontificia de Castelgandolfo, situada pocos kilómetros al sur de Roma.
Los embajadores de Qatar, Jahamal Al Kuwari, y de Pakistan, la señora Fauzia Abbas, y un representante de Argelia se sumaron hoy a la lista de 17 diplomáticos que ya habían aceptado la invitación papal.
Por el momento, en cambio, no se confirmó la adhesión de Sudán a esa reunión, que se celebrará mañana por la mañana en la Sala de los Suizos de Castel Gandolfo, con miras a reafirmar la voluntad de diálogo entre religiones.
Casi todos los jefes de misiones diplomáticas de esos países residen en la capital italiana, si bien en el nutrido grupo figuran diplomáticos que, para no faltar a la cita, deben viajar desde otros puntos hacia Roma.
Ese es el caso del embajador de Kuwait, Ahamad Abdulkareem al Ibrahim y de la embajadora jordana, Dina Kawar, que viajarán desde París; del embajador yemenita, Yahya ali Mohamed Al Abiad, que partirá de Berlín; y del primer consejero de la Embajada de Azerbaiyán, que llegará a Roma procedente de Ginebra.
La invitación papal, anunciada hace apenas dos días, busca suavizar las críticas estalladas en el mundo musulmán por los dichos de Benedicto XVI sobre el Islam y la guerra santa (jihad), pronunciados el 12 de setiembre durante la lección magistral efectuada en Ratisbona, Alemania.
Los gobiernos de Kuwait, Jordania, Indonesia, Turquía, Bosnia, Costa de Marfil, Senegal, Irak, Libia, Irán, Azerbaigián, Marruecos, Albania, Liga de los países árabes, Indonesia, Egipto y Yemen estarán representados por sus respectivos jefes de misión.
La lista fue redactada con mucha atención, mientras el ceremonial del Vaticano está dando los últimos retoques de la reunión, preocupándose especialmente por dar a cada ilustre invitado la justa colocación. No se dejará a la improvisación ningun detalle, por mínimo que sea.
Los embajadores se sentarán todos a la izquierda del Papa. Respecto a los otros jefes de misión, sólo los diplomáticos de Libia, Irán, Azerbaiján y la Liga Árabe serán colocados más distantes pero esto debido a que no son embajadores plenipotenciarios sino encargados de negocios.
A la derecha del pontífice, en cambio, se sentarán en orden alfabético los miembros de la Consulta islámica italiana, invitados por el Pontificio Consejo para el diálogo interreligioso.
Entre éstos destacan Ejaz Ahmad, periodista de origen paquistaní, Khalil Altoubat, Rachid Amadia (imán en Salerno), Khalid Chaouaki, Mohamed Nour Dachan, Gulshan Jivraj Antivalle (presidenta de la comunidad ismailita en Italia), Mansur Tantush, Yaya Pallavicini, Mohamed Saady, Suad Sbai (presidente de mujeres marroquíes en Italia), Mario Scialoja, Roland Seiko, Tounis Tawfik, Mahamadou Thiam junto a Abdellah Reduane (secretario del centro islámico cultural de Italia) y a Salah al Sharekh (director de la Oficina Liga musulmana mundial).
El cardenal Paul Poupard pronunciará el discurso de apertura y a continuación se escucharán las palabras de Benedicto XVI.
La primera vez que el pontífice afrontó el tema del diálogo con el islam fue hace un año en Colonia durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
En aquella ocasión Joseph Ratzinger destacó la necesidad de individuar valores comunes para afianzar el mutuo respeto y la comprensión recíproca.
El diálogo entre las diversas confesiones religiosas y entre culturas, dijo entonces el Papa no debe ser una opción pasajera sino una "realidad, una necesidad vital de la que mucho depende nuestro porvenir".





