El Papa condenó la violencia de ETA
1 minuto de lectura'
CIUDAD DE VATICANO (EFE).- El papa Juan Pablo II condenó ayer nuevamente el terrorismo de ETA y mostró su confianza en que el ejemplo de las diez monjas fusiladas en la Guerra Civil Española de 1936, que ayer beatificó, refuerce los deseos de los españoles de vivir en paz y libertad y "ablande" el corazón de los terroristas.
Juan Pablo II destacó durante su homilía la entrega generosa de estas religiosas a la vida de obediencia y fraternidad comunitaria, y destacó el hecho de que al estallar la guerra civil, en julio de 1936, permanecieron en Madrid "pese a la persecución", para atender a las personas a las que servían.
"Al honrarlas como mártires de Cristo -ha dicho también el Papa, en su homilía- nos iluminan con su ejemplo, interceden por nosotros, nos esperan en la gloria... y constituyen para la entera humanidad, ahora en el umbral del tercer milenio cristiano, una fuerte llamada de atención a los perennes valores del espíritu."
"Pido a Dios -afirmó el papa Wojtyla- que el maravilloso ejemplo de esas mujeres, que derramaron su sangre por Cristo perdonando de corazón a sus ejecutores, sostenga el firme propósito de la sociedad española de vivir en paz y libertad y logre ablandar el corazón de aquellos que hoy siguen utilizando el terror y la violencia para imponer sus ideas."


